Adrián Biniez, su "Gigante" del último minuto toma posiciones en las apuestas

  • Berlín, 9 feb (EFE).- El director argentino Adrián Biniez desembarcó con "Gigante", literalmente en el último minuto, entre los filmes seleccionados para la competición en la Berlinale, pero se ha colocado en los primeros puestos en las preferencias de la crítica del Festival de Cine.

Adrián Biniez, su "Gigante" del último minuto toma posiciones en las apuestas

Adrián Biniez, su "Gigante" del último minuto toma posiciones en las apuestas

Berlín, 9 feb (EFE).- El director argentino Adrián Biniez desembarcó con "Gigante", literalmente en el último minuto, entre los filmes seleccionados para la competición en la Berlinale, pero se ha colocado en los primeros puestos en las preferencias de la crítica del Festival de Cine.

"El 20 de diciembre no teníamos ni la película terminada, ahí nos dijeron que nos diéramos prisa, pasamos el fin de año trabajando y la terminamos claramente en el último minuto, ya en Europa", explicó a EFE Biniez, un debutante con opciones a éxito en la Berlinale.

"Gigante", su film sobre el coloso vigilante de un hipermercado enamorado de una empleada, se encuentra en el segundo puesto de las preferencias de la crítica internacional de "Screen", la revista diaria del festival, sólo superado por la iraní "Darbareye Elly" -"About Elly"-, de Asghar Farhadi.

La película se proyectó el domingo, en la cuarta de las nueve jornadas que se prolongará la competición, por lo que es prematuro hacer pronósticos.

Al director, desde el plató para entrevistas de la cuarta planta del Berlinale Palast, lo recorrido hasta ahora le parece ya sueño.

"Que yo, como debutante, llegara a la Berlinale en una sección a exhibición, qué sé yo, Panorama o Forum, era ya mucho. Estar en competición es un mundo, ahora resulta que incluso me aplaudió el público y gusté a la crítica. De no creerlo", explica.

Algo repuesto de la afonía que casi le deja sin habla para el estreno -"parece que el alcohol de la fiesta me benefició", bromea-, Biniez se siente representante de una cinematografía aún inexplorada en la Berlinale, la uruguaya.

"Nací en Buenos Aires, pero vivo en Montevideo desde hace cinco años y es aquí donde hice cine. Es una cinematografía mínima, comparada con la Argentina. Si ahí salen 60 películas al año, en Uruguay se hacen tres", explica.

"Gigante" es una de las dos producciones latinoamericanas a concurso en esta Berlinale, junto a la española-peruana "La Teta asustada", que se estrenará el miércoles.

En la edición anterior, el Oso de Oro fue para la brasileña "Tropa de elite", de Jose Padilha, mientras que el mexicano Fernando Eimbcke, "Lake Tahoe", ganó el premio de la crítica internacional FIPRESCI. Uruguay y Perú han tomado ahora el relevo del cine brasileño, argentino y mexicano, que durante años dominaron la presencia latinoamericana en Berlín.

De producción mixta uruguayo-argentina-alemana, "Gigante" se centra en el personaje que interpreta Horacio Camandulle, un vigilante de hipermercado, además de gorila de discoteca, enamorado de una limpiadora del establecimiento.

Desde su puesto la sigue con las múltiples cámaras de vídeo instaladas para controlar a clientes y empleados. En su caso, la tarea se limita a sus compañeros, ya que trabaja en el turno de noche.

"Escribí el guión en un par de meses, pensando en Leonor -Svarcas, la protagonista femenina- y luego busqué a un protagonista masculino semejante a un amigo. Alguien como Jara, como se llama el personaje del film también, sólo que mejor actor, claro".

"El primero fue Horacio y supe que era él. Hice pruebas con otros, pero era él", explica, respecto al actor, un debutante en el cine, puesto que hasta ahora sólo trabajó en teatro.

"Mi amigo real es algo más avasallador, el personaje me salió buenito. Alguien a quien uno se llevaría a casa". Su "Gigante" es un coloso torpe, pero noble, controlado mientras no le pongan a mil.

De seguir a la chica por vídeo, dentro del supermercado, pasa a hacerlo por la calle y descubre que son almas gemelas, puesto que comparten afición por el heavy metal y el cine de bofetadas.

"Su timidez le estorba para dar los cuatro pasos necesarios para acercase a hablarle. Y, si no le habla, no hay caso. Ahí está todo: hay o no hay caso. Veremos", concluye, ajustándose a la buena consigna de no delatar el final.