El cineasta iraní Bahman Ghobadi revela su relación con la periodista Roxane Saberí y pide su liberación

  • Teherán, 22 abr (EFE).- El cineasta iraní de origen kurdo, Bahman Ghobadi, ganador en Cannes, ha pedido la liberación de quien dice es su novia, la periodista estadounidense de ascendencia iraní, Roxane Saberí, condenada a ocho años de cárcel por espiar en favor de Estados Unidos.

El cineasta iraní Bahman Ghobadi revela su relación con la periodista Roxane Saberí y pide su liberación

El cineasta iraní Bahman Ghobadi revela su relación con la periodista Roxane Saberí y pide su liberación

Teherán, 22 abr (EFE).- El cineasta iraní de origen kurdo, Bahman Ghobadi, ganador en Cannes, ha pedido la liberación de quien dice es su novia, la periodista estadounidense de ascendencia iraní, Roxane Saberí, condenada a ocho años de cárcel por espiar en favor de Estados Unidos.

En una carta divulgada a través de la página web de la "Campaña en Favor de los Derechos Humanos en Irán", Ghobadi asegura que no se ha pronunciado hasta la fecha para no perjudicar a quien definió como "mi amiga, mi prometida y mi compañera".

"Es una mujer joven, inteligente y talentosa a la que siempre he admirado", afirma el autor de la cinta "Time for Drunken Horses", galardonada en el festival de Cannes.

Ghobadi narra con tristeza el día que Saberi fue detenida, y que coincidió con su propio cumpleaños.

Según su relato, la periodista no le comunicó que había sido arrestada, si no que tras dos días sin noticias suyas le dijo que había salido de viaje a la vecina localidad de Zahedan, al oeste de Teherán.

"Dos días más tarde me llamó y me dijo: perdóname querido, he tenido que viajar a Zahedan." Me enfadé y le dije que no la creía. Ella lo volvió a repetir y después la línea se cortó. La busqué en cada rincón de Zahedan, pero no la encontré... supe por su padre que la habían detenido y pensé que era una broma", explica.

El cineasta que ganó la Concha de Oro del festival español de San Sebastián por su obra "Media luna" y "Las tortugas también vuelan" y cuyas películas están proscritas en Irán, asume la culpa de la detención de Saberi, ya que al parecer ella quería abandonar el país y él la convenció para que se quedara a acabar el libro que había comenzado y le ayudara a terminar su nueva película.

"Ella quería volver a Estados Unidos. Pero yo la convencí. Y ahora me hallo hundido, porque es por mi culpa por lo que ha pasado todo esto...Mi carta es una llamada desesperada a todos los estamentos, a todos los políticos y aquellos que pueden hacer algo para ayudar", señala.

El cineasta precisa que aquellos que piden su puesta en libertad por ser estadounidense "deben saber que ella es iraní y ella ama a Irán".

"Os pido, dejadla partir. No la involucréis en medio de vuestras disputas políticas. Es demasiado débil y pura para formar parte del juego. Dejadme estar presente en el juicio, junto a su sabio padre y su amable madre, y testificar que no es culpable", agrega.

La Defensa de la reportera estadounidense ha presentado ya el recurso de apelación, informaron el martes fuentes oficiales.

"Saberi ha apelado y espero que el tribunal de apelación varíe el veredicto. La decisión final se conocerá en el momento apropiado", aseguró el portavoz del Poder Judicial, Ali Reza Jamshidi, a quien cita la agencia oficial de noticias local Irna.

La periodista, de 31 años, fue condenada el pasado sábado a ocho años de cárcel por un tribunal revolucionario de Teherán tras un juicio rápido y a puerta cerrada, plagado de dudas.

Desde que fuera detenida el pasado 31 de enero, los cargos contra ella han oscilado desde la supuesta compra de una botella de vino -cuyo consumo está penado en Irán- hasta la denuncia por trabajar de forma ilegal al haber expirado su acreditación de prensa.

Finalmente, el 9 de abril de 2009, pocos días antes de que se iniciara el juicio, el fiscal segundo Hasan Zare Dehnavi acusó a Saberi de espiar para Estados Unidos.

Las incertidumbres que rodean el proceso han inclinado a diversas asociaciones de defensa de los derechos humanos y de las libertades de prensa a expresar su temor de que se trate de una causa política vinculada a la nueva fase de las relaciones entre Estados Unidos e Irán.

Saberi, hija de padre iraní y madre japonesa, llegó a Teherán hace seis años y desde entonces trabajó para medios británicos y estadounidenses de prestigio como la cadena BBC o Fox News.

Actualmente, se hallaba en el país al parecer recopilando información para escribir un libro.

"El libro de Roxana elogia a Irán. El manuscrito existe y será publicado algún día. Todos aquellos con los habló, trabajó y se sentó saben cuán inocente es", apostilla Ghobadi.