Inauguran una exposición de arte estadounidense en Cuba con el ánimo de tender puentes

  • La Habana, 28 mar (EFE).- La exposición "Chelsea visita La Habana" fue inaugurada hoy en la capital cubana en la primera gran muestra de arte de EE.UU. con presencia de artistas de ese país en la isla en más de 50 años, según los organizadores, que buscan con el proyecto tender un puente entre los creadores de los dos países.

Inauguran una exposición de arte estadounidense en Cuba con el ánimo de tender puentes

Inauguran una exposición de arte estadounidense en Cuba con el ánimo de tender puentes

La Habana, 28 mar (EFE).- La exposición "Chelsea visita La Habana" fue inaugurada hoy en la capital cubana en la primera gran muestra de arte de EE.UU. con presencia de artistas de ese país en la isla en más de 50 años, según los organizadores, que buscan con el proyecto tender un puente entre los creadores de los dos países.

Obras de 33 artistas estadounidenses recopiladas en 28 de las cientos de galerías que hay en el neoyorquino barrio de Chelsea componen una exposición que se comenzó a fraguar hace dos años y medio y que ha contado con el respaldo de las autoridades de Estados Unidos y Cuba, indicó a Efe Alberto Magnan, curador de la muestra.

Magnan, que es también artífice del proyecto, junto a su esposa Dara Metz, explicó que toda la idea surgió debido a los problemas que encontraba para que los artistas cubanos pudieran mostrar su actividad en Estados Unidos.

"Muchos artistas cubanos que yo quería que fueran a Estados Unidos no podían ir porque se les negaban las visas. Quería que hubiera un gran intercambio artístico entre Cuba y Estados Unidos y era a veces muy difícil hacerlo", explicó Magnan, cubano-americano que dejó la isla cuando apenas tenía cinco años.

Por ello, le presentó el proyecto al Museo de Bellas Artes de La Habana, donde le dieron el visto bueno, al igual que las autoridades estadounidenses, en momentos en que aún gobernaba el presidente George W. Bush.

"Fue raro, los americanos no tuvieron problema con ello y les gustó la idea, entonces pudimos, como un intermediario, poner las dos ideas juntas, e ir a las galerías, que se mostraron entusiasmadas de traerlas (las obras) acá", señaló.

El bloqueo económico que Estados Unidos mantiene contra la isla desde hace casi medio siglo no fue un obstáculo para que el arte atravesara el Estrecho de Florida.

"Como esto es arte no necesito licencia del departamento del Tesoro (de EE.UU.), porque el arte está excluido del embargo, yo tengo que pedir licencia pero el arte no", explicó Magnan, al asegurar que todas las obras viajaron directamente sin pasar por terceros países.

Ahora en el Museo de Bellas Artes y hasta el próximo 17 de mayo, se pueden ver obras de artistas como Tony Ousler, Jack Pierson, Edward Brutynsky, Jules de Balincourt, Tim Rollins o Marina Abramovic. Además, quince de los creadores que exponen tienen previsto visitar La Habana.

Fotografías, vídeos, instalaciones y pinturas forman parte de una exposición en la que se puede encontrar una mesa de comando de cohetes de la época de la crisis de los misiles llena de cigarrillos, porque, dijo Magnan, el operador "nunca tuvo trabajo".

Al lado se levanta un Monte Rushmore con los presidentes de Estados Unidos y Barack Obama esculpidos en directorios telefónicos.

Incluso una pintura de Balincourt con unos raperos navegando frente a una ciudad en una lancha permite elaborar recurrentes conexiones con los balseros cubanos.

A pesar de la normalidad que rodea a la exposición y de que en estos años varios artistas estadounidenses han presentando individualmente su obra en la isla, para encontrar precedentes de una exposición completa traída desde el vecino del norte hay que remontarse a 1986.

En aquel momento, varios artistas enviaron sus obras a la isla para que fueran expuestas en el marco de una muestra que se denominó "Fuera del Embargo", aunque los creadores no volaron a Cuba.

Por ello, Magnan asegura que para la "última exposición grande" con presencia de figuras del arte estadounidense en Cuba se produjo en la década de los 50 del pasado siglo.

Al ser preguntado por qué, si el embargo no era un obstáculo, ha debido pasar tanto tiempo para que esto se produjera, el curador respondió: "no sé, quizá no lo sabían o no pensaron que lo podían hacer".

Con el primer paso dado y las expectativas de cambio en las relaciones bilaterales levantadas tras la llegada a la Casa Blanca de Barack Obama, Magnan no duda en verle viabilidad a la continuidad de la experiencia.

"Quisiera continuar este proyecto, que esto sea un primer paso para que Estados Unidos y Cuba hablen, tengan un diálogo" artístico, dijo, al comentar la posibilidad de que haya intercambios de trabajo, exposiciones en los dos países, e incluso una muestra del museo de Bellas Artes en Chelsea".

Magnan aseguró que eso es "muy posible" y que hay gente "muy entusiasmada" en que se pueda llevar a cabo.