Ángela Becerra afirma que "las historias son las que deciden cuándo escribirse"

  • México, 31 mar (EFE).- La escritora colombiana Ángela Becerra, ganadora del III Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa, afirmó hoy que ningún autor controla totalmente las historias que narra porque finalmente "son ellas mismas las que deciden cuándo escribirse".

Ángela Becerra afirma que "las historias son las que deciden cuándo escribirse"

Ángela Becerra afirma que "las historias son las que deciden cuándo escribirse"

Ángela Becerra afirma que "las historias son las que deciden cuándo escribirse"

Ángela Becerra afirma que "las historias son las que deciden cuándo escribirse"

México, 31 mar (EFE).- La escritora colombiana Ángela Becerra, ganadora del III Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa, afirmó hoy que ningún autor controla totalmente las historias que narra porque finalmente "son ellas mismas las que deciden cuándo escribirse".

Así le ocurrió con "Ella que lo tuvo todo", obra ganadora del premio entregado hoy en México, un relato incubado en los "muchos traumas" que comparten una escritora incapacitada en un accidente y un librero en Florencia (Italia).

"Es una cosa fantástica. Cuando tú empiezas a escribir una historia, ésta se vuelve un ente total y te empieza a mandar y a pedir", explicó hoy a Efe Becerra (Cali, 1957).

En su particular concepción de la literatura, que ella experimentó en novelas anteriores como "Lo que le falta al tiempo", "El penúltimo sueño" y "De los amores negados", son siempre las historias las que deciden por sí mismas cuándo escribirse, y el oficio del autor se trata sobre todo de "pactar con ellas".

"Al comienzo es una lucha brutal porque tú quieres escribirla de una manera pero ella marca otra. Es increíble", explica Becerra, quien concibió la historia premiada hoy hace cinco años.

Considera que ésta es su novela más madura, "dada la complejidad de su perfil psicológico", con personajes muy profundos, una mujer y un hombre que sufren traumas y soledades insondables.

El personaje de "Ella" está inspirado en una dama italiana con la que coincidió en un bar de Florencia durante unos días pero con quien jamás intercambió palabra alguna, algo de lo que no se arrepiente.

"No hubiera dado todo lo que la imaginación me dio. Es preferible dejarla así", aseguró Becerra.

La convirtió en un personaje de ficción que se encuentra "desvalido" y "en la búsqueda de sentido a la vida".

Su contrapunto es un librero que ha sido sacerdote a la fuerza y que está "enfermo de timidez y de soledad" tras aquella experiencia.

El excéntrico personaje es incapaz de acercarse físicamente a la gente, por lo que colecciona binóculos y lentes que le permiten superar sus miedos.

"Es un ser que va dejando charcos de escarcha" y "emanando frío" pero que en la misma novela llega a enamorarse, afirma.

Becerra no cree que las mujeres tengan mayor sensibilidad que los hombres ni lo contrario. Cualquiera "es capaz de sentir al máximo odio, amor, rabia, desesperación" independientemente de su sexo.

"Todo lo tienen el hombre y la mujer. Lo que pasa es que hay algunos que se lo permiten (expresar sus emociones) y otros que no", agrega.

Becerra cree que el libro galardonado hoy es un trabajo "de entraña pura" en el que "desde la primera página ves que hay víscera" y termina de ese modo.

Rechaza encasillarlo en determinado género literario porque trató de combinar varios de ellos "para mantener ese nervio y fuerza hasta el final".

Con la novela y el premio en el bolsillo espera poder abrirse a nuevos lectores más allá de su Colombia natal y de España, donde vive, y consolidarse en un ámbito verdaderamente iberoamericano pues la obra será publicada en veintidós países este mismo año.

"El habla hispana es enorme, tenemos un idioma maravilloso, fantástico, con muchísimas posibilidades, entonces era un reto el poder llegar", afirmó.