El horror y la brutalidad de los mercenarios en el Congo en 'Siete casas en Francia'

El horror y la brutalidad de los mercenarios en el Congo en 'Siete casas en Francia'

El horror y la brutalidad de los mercenarios en el Congo en 'Siete casas en Francia'

MADRID, 31 (EUROPA PRESS) El escritor Bernardo Atxaga describe la brutalidad y el horror que reina en una guarnición militar de Yangambi, junto al río Congo, cuando era propiedad privada del rey Leopoldo II, en su último libro, 'Siete casas en Francia' (Alfaguara). Una novela de aventuras, según su autor, que esconde una "sombra" y un "rastro venenoso". "En la literatura hay que ser radicales" y Atxaga retoma la letra de un bolero para explicar este cambio de rumbo en su literatura. "El lector podría decir impresióname distinto", declaró. Y con una aventura "sin violines", ha escrito esta novela para "entretener y hacer pensar", reconoció a Europa Press el autor. En 'Siete casas en Francia' una serie de militares o "mercenarios" de la Force Publique del rey Leopoldo, imponen su orden y autoridad, mientras acumulan beneficios, a costa de los nativos de la zona. Uno de los principales personajes es el capitán de la guarnición, Lalande Biran, un poeta, que se ha enriquecido amansando una fortuna en caoba y marfil, presionado por las exigencias de su mujer, que le reclama más dinero para construir siete casas en Francia. Atxaga advierte que en esta novela no se visualizan las escenas violentas porque no hay que subrayar "lo que la realidad no ha subrayado", y asegura que si nadie atiende a lo que le pasa al vecino tampoco tiene por qué recordar el genocidio efectuado en el Congo, al que compara con Auschwitz. HORROR COTIDIANO No obstante, asegura que el horror se puede vivir "a diario" e incluso algunos escritores utilizan la ficción y se "regodean en la miseria y el dolor humanos para cubrir las ansias sádicas de algunas personas". "Yo podía haber narrado una violación y regodearme, pero no lo he hecho y eso lo he tenido absolutamente prohibido. Todo lo que ocurre ya ha pasado, pero no se visualizan las escenas violentas. Mi código literario me prohíbe utilizar el tema con afán espurio", alegó. Situar la novela en Africa y en el Congo tiene que ver con la lectura de una frase en un libro de relatos de Mark Twain: "La peor alimaña que jamás hubiera existido habita en el Palacio General de Bruselas". "Esta frase sería ahora impublicable", advierte el autor, que recibió el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa por su libro 'Obabakoak'. A Yangambi llega un nuevo mercenario. Su nombre es Chrysostome Liège, que se convertirá en el mejor tirador del Congo, pero tiene un secreto, que es su talón de aquiles; teme que las mujeres. Para protegerse lleva colgado del cuello un cordón azul con una imagen de la virgen. Mientras las mujeres africanas son 'cazadas vírgenes' para el uso de los militares. "Los hechos narrados ocurren en Yangambi, un lugar aislado del Alto Congo que, formalmente equivale a Obaba. La diferencia es que esta nueva geografía hay militares; no campesinos vascos o ingenieros alemanes. He conocido a los primeros tanto como a los segundos, y mi intento literario es, desde el punto de vista psicológico, realista", concluyó.