Eliacer Cansino gana el premio Anaya juvenil con una historia de injusticia y desasosiego

  • Sevilla, 1 abr (EFE).- El escritor sevillano Eliacer Cansino ha ganado el VI Premio de Novela Juvenil, dotado con 30.000 euros y convocado por Anaya, con una novela en la que, según su autor, hay "inmigración, pobreza, injusticia, vileza, desasosiego y urgencia por dar respuesta a problemas éticos".

Eliacer Cansino gana el premio Anaya juvenil con una historia de injusticia y desasosiego

Eliacer Cansino gana el premio Anaya juvenil con una historia de injusticia y desasosiego

Sevilla, 1 abr (EFE).- El escritor sevillano Eliacer Cansino ha ganado el VI Premio de Novela Juvenil, dotado con 30.000 euros y convocado por Anaya, con una novela en la que, según su autor, hay "inmigración, pobreza, injusticia, vileza, desasosiego y urgencia por dar respuesta a problemas éticos".

"Una habitación en Babel" es el título de esta novela que, según su autor, "puede ser leída por todos los públicos; la novela juvenil no es un género menor sino que si acaso tiene la perspectiva de un tipo de lector, pero eso no cambia la obra".

La novela premiada cuenta la historia de un profesor que llega a un pueblo inventado, aunque trasunto de la localidad sevillana de San Juan de Aznalfarache, ciudad dormitorio de la capital sevillana y uno de los municipios de la provincia con mayor índice de inmigrantes.

El protagonista, profesor de Filosofía en Secundaria, al igual que Eliacer Cansino, decide irse a vivir a la zona en la que habitan sus alumnos más humildes, entre ellos numerosos inmigrantes.

Allí, en la Torre, en un edificio lleno de vida y de historias, en una vorágine surgirán las historias que conforman la novela, con un corolario para los personajes, que "la solución a sus problemas está en el otro que tienen enfrente".

El "rumor de fondo" de la novela, según Cansino, es la vida en un instituto, aunque matizó que no se trata de "una novela escolar, sino sobre chicos que están en su periodo escolar".

El autor aseguró que pretende provocar una reflexión con la lectura de su obra, en la cual, añadió, hay dos tipos de personajes, unos que "están en la pura lucha por la vida" y otros que luchan "por buscarle un sentido a la vida", como es el caso del profesor protagonista.

"Una habitación en Babel" tampoco es "una reproducción mimética de lo que le sucede a los jóvenes, sino que ofrece una perspectiva distinta de la que ellos tienen", del mismo modo, explicó el autor, que "Robinson Crusoe" no es una novela juvenil por más que la juventud se la haya apropiado con el paso de los tiempos.

Sobre su actividad como docente y relación con los adolescentes, el autor aseguró llevarse bien con ellos, si bien matizó que en esa relación el adulto ha de poner más de su parte porque "el adolescente va por la vida arrasando".

"Es el adulto el que tiene que adaptarse; los adultos que no tienen contacto con la juventud sienten a los jóvenes como un peligro, cuando realmente son la sal de la vida", añadió.

A esta sexta edición del Premio de Literatura Infantil y Juvenil (en esta ocasión tocaba de temática juvenil), se ha presentado un centenar de obras, procedentes de España y Latinoamérica.

En ocasiones anteriores el premio fue ganado por autores como Martín Casariego, Fernando Marías, que recibió por la misma obra el Nacional de Literatura, o Gonzalo, que recibió por la misma obra el de la Crítica de Asturias.