Luis García Jambrina atribuye el auge de la novela histórica a la "aceptación del pasado"

  • Zamora, 26 feb (EFE).- El escritor Luis García Jambrina, que hoy ha presentado en Zamora su primera novela, "El manuscrito de piedra" (Alfaguara), ha asegurado a Efe que el auge de la novela histórica responde a la "aceptación y normalización de la sociedad española con el pasado".

Luis García Jambrina atribuye el auge de la novela histórica a la "aceptación del pasado"

Luis García Jambrina atribuye el auge de la novela histórica a la "aceptación del pasado"

Zamora, 26 feb (EFE).- El escritor Luis García Jambrina, que hoy ha presentado en Zamora su primera novela, "El manuscrito de piedra" (Alfaguara), ha asegurado a Efe que el auge de la novela histórica responde a la "aceptación y normalización de la sociedad española con el pasado".

García Jambrina ambienta la trama de su novela en la Salamanca del siglo XV y sitúa a Fernando de Rojas, supuesto autor de "La Celestina", como protagonista e improvisado detective que tendrá que resolver el asesinato de un monje.

"Retratar el pasado me ha servido para comprender mejor el presente, porque las buenas novelas históricas hacen analogía con el tiempo actual", ha añadido este novelista, crítico de poesía y profesor de la Universidad de Salamanca.

García Jambrina ha reconocido que le daba "miedo" el calificativo de novela histórica, "porque se ha banalizado el género y hay muchos que abusan de él, pero para mí era muy importante la inmersión histórica, contextualizar el momento y los lugares donde se desarrollan los personajes".

Pero "El manuscrito de piedra" es también una intriga policiaca que sitúa a De Rojas como improvisado detective, "que es lo que genera una trama que atrapa al lector y en la que se entremezclan acontecimientos históricos de la época", ha señalado el autor.

Todo ello con Salamanca de fondo, "no sólo como escenario sino como un personaje más de la historia, porque si no existiera la literatura para detallar las calles y ambientes, no existirían las ciudades y algunas son, de hecho, un género literario en sí mismas, como Salamanca en este caso", ha afirmado el escritor zamorano.

Para García Jambrina, los guiños y referencias al presente son "fundamentales para mantener la vigencia de la historia". Así se narra la llegada de las primeras hojas de tabaco, pero también temas de actualidad como "la presunción de inocencia, que a veces queda en entredicho, o los conflictos por la intolerancia religiosa".

"En la novela los judíos han sido expulsados de España y los conversos son discriminados, por lo que intenté ir más allá de eso y relacionarlo con lo que pasa ahora y los problemas de integración que existen", ha destacado el escritor.

La Universidad de Salamanca (USAL), que el autor conoce bien ya que en ella imparte clases de literatura española, es otro de los espacios donde transcurre la novela.

"Curiosamente, tanto en el momento de la novela como en el actual se viven momentos de cambio e incertidumbre en la Universidad, entonces estaba llegando el humanismo al que se obstaculizaba y generaba rechazo, y ahora ese mismo humanismo parece que está retrocediendo", ha apuntado el profesor de la USAL.

García Jambrina ha publicado varios libros de relatos, el último de ellos "Muertos S.A." (2005), pero ha asegurado que la novela es su género, porque le permite incorporar "más elementos narrativos que un cuento".

Aunque no ha querido desvelar mucho de su nuevo proyecto, ha reconocido que se encuentra inmerso en el proceso creativo de una nueva novela, "muy distinta a esta, una novela negra, puramente policiaca, ambientada en el Franquismo".

Luis García Jambrina, crítico de poesía, profesor en la USAL, escritor de cuentos y también de novelas, ha asegurado que mientras pueda seguirá combinándolo todo, "porque aunque hay que saber separar cada faceta, se alimentan unas a otras".

El polifacético escritor ha reconocido que internet es "la clave para acercar la difusión literaria, la crítica y la creación, por ejemplo, a través de blogs sobre literatura, pero la novela en papel resistirá aún muchos años", ha vaticinado.

Por Isaac Barrientos