Annie Leibovitz plasma el enfoque más íntimo de su trayectoria en Berlín

  • Berlín, 20 feb (EFE).- Las imágenes más íntimas, emotivas y bellas de la esfera privada de la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz, de 59 años, se han hecho hueco en Berlín, en la galería C/O, en la que su familia y sus amigos departen con sus míticas fotografías de celebridades.

Berlín, 20 feb (EFE).- Las imágenes más íntimas, emotivas y bellas de la esfera privada de la fotógrafa estadounidense Annie Leibovitz, de 59 años, se han hecho hueco en Berlín, en la galería C/O, en la que su familia y sus amigos departen con sus míticas fotografías de celebridades.

La exposición "La vida de una fotógrafa 1990-2005", la segunda gran retrospectiva de su carrera, se abre al público mañana y podrá visitarse en la capital alemana hasta el 24 de mayo.

"Para mí no existe una vida privada y una profesional. Todo forma parte de mi vida", afirmó hoy la fotógrafa, durante la multitudinaria presentación de la muestra, que ya ha pasado por Nueva York y Londres.

Junto a las originales y transgresoras imágenes de personalidades de la música, el cine y la política, Leibovitz desvela instantes íntimos y espontáneos de su familia: jornadas playeras con padres y hermanos, retratos de sus tres hijas y momentos privados con su amante, la escritora Susan Sontag, fallecida en 2004.

"Mientras recopilaba imágenes de Susan para dedicarle un libro después de que muriera, acudí a mi colección de fotografías privadas, en las que aparecía mi familia, y descubrí que tenía material para contar una pequeña historia", apuntó.

Los detalles íntimos de la escritora -como su colección de conchas y sus escritos- y la terrible progresión de su batalla contra el cáncer componen el apartado más sobrecogedor y profundo de la muestra, que también da testimonio del deterioro físico del padre de la fotógrafa, que murió apenas unos meses después que Sontag.

"Mi carrera fotográfica comenzó tomando imágenes de mi familia. Y esas fotografías son para mí las más significativas y las mejores de toda mi trayectoria", explicó.

La fotógrafa explicó que, con el estreno de la muestra en Berlín, siente "que un círculo se completa", ya que la capital alemana era para Sontag "un segundo París", donde pasaba largas temporadas.

"Siento que, de alguna manera, estoy trayendo a Susan a casa", afirmó.

La heterogénea exhibición, plagada de escenas de la vida familiar de Leibovitz, equipara los retratos de sus padres, las trágicas imágenes del cerco de Sarajevo en 1993 y de la matanza de tutsis en Ruanda en 1992 y algunas de sus más legendarias imágenes de famosos, como Demi Moore embarazada y desnuda para "Vanity Fair".

Sus trabajos para la revista son quizás los más impactantes y memorables de su segunda etapa profesional, posterior a 1990, que incluye una del actor Johnny Depp tumbado en una cama sobre su novia de entonces, la modelo Kate Moss, desnuda bajo el cuerpo vestido de él.

Una "glamourosa" Nicole Kidman, un discreto Mick Jagger y Cindy Crawford desnuda y apenas cubierta por la bíblica serpiente del Génesis figuran en una larga lista de famosos retratados por el objetivo de Leibovitz, que también incluye a un estrafalario Brad Pitt despatarrado con botas camperas sobre un sofá naranja.

Bill Clinton en la Sala Oval de la Casa Blanca, la reina Isabel II de Inglaterra en el Palacio de Buckingham y el Gabinete del ex presidente de Estados Unidos George W. Bush, copan el apartado de las escenas políticas expuestas por la fotógrafa en Berlín.

Preguntada por su reciente portada de "Vogue" de la nueva primera dama de EE.UU., Michelle Obama, y por su interés personal en la pareja presidencial, Leibovitz afirmó que son unas personas "extraordinarias" y destacó la "esperanza" que han traído a la sociedad estadounidense.

"Estoy muy contenta de que saliera elegido Barack Obama. Era el momento oportuno", sostuvo Leibovitz, quien elogió que Michelle Obama se prestara a ser fotografiada "en apoyo de la moda", un sector que, según dijo, también atraviesa "una mala época" dada la crisis económica.

De la fotografía, elogió la capacidad de ese arte para "detener el tiempo" y admitió que para alguien tímido y "poco social" como ella, la cámara la ayudó a "salir a la calle y ser parte del mundo".