El fotógrafo Jaime Massieu: récord de 21 conciertos en una noche

  • Lainformacion.com entrevista al joven fotógrafo español ganador del Sony World Photography Award que documenta desde 2010 la escena musical del blues, funk y jazz en Madrid y el resto de España, así como en el extranjero.

  • "A veces tengo la sensación de que la fotografía se concibe sólo como un trabajo a tiempo parcial, yo intento no verlo así. Llevar la cámara siempre encima me parece primordial para hacer fotos diferentes al resto", declara el fotógrafo.

El fotógrafo Jaime Massieu.

El fotógrafo Jaime Massieu.

Han pasado cinco años desde que Jaime Massieu cogiera una Canon 450 y sacara una foto a una chica que trabajaba en una agencia de publicidad en una jam session en El Junco, que le dio su primer trabajo como fotógrafo en un evento de tres días. "Era una época en la que se cobraba bien, y con ese dinero que me iban a pagar, me compré una 7D, un 24-105 y un Flash", escribe el artista en su web. Desde entonces el jazz, el blues y el funk se convirtieron en los mejores profesores de un graduado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Carlos III que, reconoce, haber pisado poco las clases.

Un joven pedaleando, cámara al hombro, por las noches matritenses. El objetivo de su Canon 1dx contemplando un cigarrillo consumiéndose bajo una visera a las puertas de El Junco, el Teatro Lara o Tempo. Una fotografía de una sombra, tomada desde un ángulo imposible. Todos son ellos, son Massieu, quien logra fotografías únicas con la discreción y la empatía como aliadas.

Salir a fotografiar conciertos no supone un trabajo para un amante de la música que ve su trabajo como "salir". "A veces me lo tomo con un reto de "a ver si llego a hacer 6 salas"", declara el fotógrafo.

Las cifras récord de Massieu ascienden a un total de7 salas en una noche, 21 conciertos en una sala a lo largo de una noche. Unas sumas que hacen que el fotógrafo cuente con una media de 1.000 conciertos 'a sus objetivos' por año.

1. ¿Cuál es su día a día en la actualidad?

El ser autónomo suele hacer que el concepto de "día a día" no tenga demasiado sentido, y más trabajando tanto en la música.Hoy por ejemplo, mi día es levantarme a las 6,45 de la mañana, irme a un centro de convenciones a un congreso de lectores de códigos de barras. 14 horas de trabajo seguido. Un sueño, vaya.

El sábado, por ejemplo, fue irme a grabar a Los Nikis con Mario Vaquerizo, Aerolíneas Federales en la Sala Arena, y después ir a la sala Tempo a ver a unos amigos tocar. Otro sueño, jaja.

Tengo la suerte de trabajar mucho, y cada día es diferente, no consigo tener un día a día. Si un día no grabo o tengo sesión, me gusta levantarme tipo 9-10, editar un poco e ir a correr a las 12-1 de la mañana, prepararme la comida, ver un documental de "bichitos", editar un poco más y después de cenar irme a ver unos cuantos conciertos. Últimamente, desde el premio Sony World Photo, trabajo en más cosas menos relacionadas con la música, pero siempre intento hacer todos los conciertos que pueda, aunque se me acumule el trabajo. Espero no dejar nunca de hacer fotos de música. Por cierto, cuando digo que trabajo menos en concierto, es que en vez de 90 al mes, me veo 60.

2. ¿Sigue encontrando nuevos planos?

Buena pregunta. Sí y no.

Hay en salas en las que no consigo ver nuevos tiros de cámara. En el Bogui por ejemplo, de haber ido tanto, me lo sé de memoria. A veces intento hacer nuevos encuadres, pero al final, entre atriles, columnas y gente, voy a lo mismo.

Eso sí, fuera de los escenarios estoy muy contento con la mirada que he desarrollado, creo que veo fotos no tan habituales. La mirada se tiene supongo, pero también se ejercita. Hacer fotos todo el rato creo que es el mejor ejercicio. No entiendo por qué la mayoría de fotógrafos hacen solo fotos cuando les toca. Es decir: yo soy fotógrafo de conciertos, pero si voy por la calle y veo a una señora cogiendo una hoja de un árbol, le hago una foto. Si voy corriendo y veo un señor sentado en un banco solo, le hago una foto.

A veces tengo la sensación de que la fotografía se concibe sólo como un trabajo a tiempo parcial, yo intento no verlo así. Llevar la cámara siempre encima me parece primordial para hacer fotos diferentes al resto. Los escenarios son limitados a 10, 30 o 200 metros cuadrados, pero el mundo es infinito.

La verdad está ahí fuera, decían. La foto también.

3. ¿Cómo ha cambiado su vida en algún aspecto tras ganar el Sony World PhotographyAward?

Podría decir que sí, sobre todo en lo que se refiere a autoestima.

Quien me conozca sabrá que no soy un tipo poco seguro de mí mismo, creo que es importante serlo en estos tiempos de despersonalización que tenemos, en el que hay 300 que hacen lo mismo que tú y 100 niños chinos que lo harán mejor cuando tengan 3 años.

Creer que uno es bueno es muy importante, sin dejar de lado más que la humildad, las propias limitaciones. Mi formación de fotografía es básicamente autodidacta, y siempre me considerado un verso suelto en la foto. No he ido a EFTI, no tengo un módulo de imagen, no aspiro a exponer ni a publicar en revistas. He tenido la suerte de que me ha ido bien, pero nunca sabes si es porque le caes bien a la gente o porque eres un chico joven que cobra poco. Con el premio fue como "hostia, a ver si me llaman porque soy bueno". Es una carta de presentación estupenda y de repente mi nombre sonaba, y había artículos hablando de mí.Supongo que si no hubiera ganado el premio, no estaríamos hablando.

4. ¿Hay una foto o una grabación de la que se sienta más orgulloso?

Es difícil decirte una sola foto.. Supongo que la de Chick Corea en un ensayo en el Casa Patas y la de Allen Toussaint, por ser tres horas antes de su muerte. En general estoy orgulloso de todas mis fotos viéndolas como un documento de la escena de Madrid en su conjunto. Así sueltas unas me gustan más y otras menos, pero creo que mi obra tiene más sentido en su conjunto que foto a foto.

5. ¿Con qué fotógrafo del mundo le gustaría trabajar?

Elliot Erwitt me parece lo más parecido a un ídolo que tengo.

Me encanta Elliot, hace fotos de la nada, de acciones cotidianas. Yo intento hacer algo parecido. Él es conocido por sus fotos más manidas y vistas, pero tiene un portfolio de fotografía de calle de los años 60 que es una maravilla.

La foto de París o de la pareja en el coche son preciosas, pero son preparadas y bueno, nunca me gustó mucho eso. No obstante, sus robados me parecen un documento que debería estar en todos los museos.

Si no, Chien Chi Chan. Tuve la suerte de hacer un curso con él en Magnum New York en octubre de 2011. Me abrió la mente y la vista. Me encantaría verle 5 años después.

6. ¿Qué recursos emplea para documentarse sobre las nuevas tendencias de la fotografía?

Pues la verdad que ninguno. Cómo he comentado, soy un verso suelto. No sigo muchas tendencias de nada en general. Si acaso, los avances tecnológicos siempre me han gustado, desde pequeño. Estoy al tanto de las últimas novedades en cámaras, lentes, equipos e incluso consolas.

Creo que cada uno tiene su mirada, y a veces ver demasiadas fotos de otra gente te condiciona demasiado y te ensucia, digamos.Con esto no quiero decir que no vea el trabajo de otros fotógrafos, simplemente no me gustan las modas. Ahora se lleva, por ejemplo, levantar los negros hasta tonos grisáceos, para dar un toque glossy. Seré un pureta, pero el 99% de mis fotos no pasan por el photoshop más que para editar el RAW. También es que no tengo mucho tiempo.

7. ¿Qué fotógrafos son sus referentes?

Con la foto me pasa como con la música, me quedé en el pasado.

Kudelka, Erwitt, Salgado, Rodero, supongo que son algunos de los que más me gustan.

Como fotógrafos musicales, no sabría decirte, ahí sí que estoy más actualizado (por la cuenta que me trae) pero te diría que los que más me gustan de España son Antonio Porcar y Elia Costa.

Tengo la suerte de que los dos viven fuera de Madrid, si no supongo que te diría otros. (Risas enlatadas tipo 'Friends')

8. Además de músicos y cantantes ¿Qué le fascina fotografiar?

Gente haciendo cosas.

¿La fotografía le acompaña todo el día o solo cuando va a cubrir conciertos y festivales?

Todo el día. Siempre llevo una cámara encima. Es horrible ver fotos y no poder hacerlas.

Como decía, los conciertos al final son limitados, pero el mundo está lleno de fotografías por hacer, sólo hay que saber mirar alrededor.

9. Dentro del género musical lo que más fotografía pertenece al universo del blues, el soul y el funk en su mayoría, ¿qué tienen estos géneros musicales que no tengan otros a la hora de fotografiar a sus músicos?

Gente fea que no salta.

Me explico: No es que la gente que toque blues sea fea o que los jazzeros sean feos, pero sí que es verdad que la música negra es, salvo contadas excepciones, el único género en el que alguien feo o soso puede triunfar.

¿Alguien se imagina a un tipo gordo y feo, con bombona de oxígeno entre tema y tema haciendo un concierto de cualquier otro género que no sea blues? ¿Alguien se imagina a un trompetista esquizofrénico de 65 años, como Tom Harrel, triunfando de gira con Madonna? ¿Alguien se imagina que una señora calva, rellena, negra y de 55 años sea la artista más importante de su género, como Sharon Jones? El jazz, el blues y el funk son así. A la gente no le importa el aspecto de la gente que se sube al escenario. A las discográficas tampoco, da igual. Esto es una ventaja, porque ese estúpido filtro evita que muchos artistas lleguen lejos.

Siempre digo lo mismo, "Chuck Berry se hubiera comido un mojón si intentara sacar un disco hoy".

Dicho esto, tampoco hay tanto show bussiness, no hay luces detrás muy potentes, no hay gente saltando al público, no hay un tipo dando saltos con melena al viento en el escenario.

El mejor concierto de jazz que se puede ver ahora, seguramente sea para muchos el trío de Brad Melhdau. Un señor de 50 años, sentado en un piano, con un batería en una batería y un contrabajista con un contrabajo. Fin.

Digamos que es más difícil hacer una foto impactante de un concierto de jazz. O a mí me lo parece. Cuando voy a un concierto metalero o rockero me parece que con echarle un poco de ganas tienes una buena foto. Es fácil hacer una foto a un guitarra de metal que se pone la guitarra detrás de la cabeza, pero para hacer fotos bonitas a un señor de 86 años, como Lou Donalson, tienes que buscarla tú, él no te la va a dar.

Además, el jazz o blues no es de grandes escenarios, por lo que las condiciones de luz son bastante más difíciles que la mayoría de escenarios pop-rock, aunque también es verdad que les tienes mucho más cerca, y puedes moverte a su alrededor y probar fotos diferentes.Los festivales sí que tienes grandes escenarios, pero como no se mueven apenas, es un poco ridículo en ocasiones.

10. Se ha convertido en un narrador de la vida de las salas de Madrid y refleja en las redes sociales su indignación ante la tendencia creciente del cierre de salas de conciertos míticos de la capital española, ¿cuál considera que es la principal razón para que esto ocurra?

Creo que discrepo.

No creo que cierren más salas de las que se abren, creo que simplemente cambia el panorama.

Cuando yo empecé había menos salas de las que hay ahora.Lo cual no quiere decir que me gusten más las que hay. El Café Berlin y el Soul Station son las dos salas, junto con el Junco en las que más tiempo he pasado, y ambas están cerradas.

El Soul Station nació hace 7 años y cerró hace 2.Lo que pasa es que cuando cierra una sala hace más ruido que cuando abre, y evidentemente, cuánto más vieja una sala, más solera tiene y más difícil es recuperar su espacio. No hay un "Café Berlin 2". Habrá otra cosa, igual mejor, igual peor, pero otra cosa.

En España a veces somos un poco paletos y le echamos la culpa a la administración de que los clubs cierren.Me encantaría hacer una campaña que dijera. "Y tu, ¿cuánto te gastas en cultura?". Recuerdo cuando iba a cerrar el Café Central, que hubo casi 1 millón de firmas. Si cada firma fuera al Central una vez cada cinco años, que se dice pronto, estaría lleno todos los días, los 365 días de esos 5 años. Pero claro, una cosa es firmar y otra gastarte 12€ en un concierto y apoyar la cultura. Mucho cultureta de sofá me parece que hay. Si quieres que los bares no cierren, ve a conciertos. Es tan simple como esto. Luego igual aparece un indio y compra el edificio del Berlín, pero el 99% de los cierres de locales son culpa de que no están llenos y luchan por ser rentables.

La administración podría hacer más, o al menos dejar de perjudicar con las multas absurdas por ruido o por aforo. Hace más ruido una scooter del telepizza que el ruido que permite la ley en la puerta de un bar.

Un día de repente hacen una inspección, otro día se mueren 5 niñas en un espacio municipal y sólo multan al primero.

Las multas son un gran problema, pero no son EL PROBLEMA. El problema es poder pagar las multas, las nóminas, alquiler y demás.

Y eso se consigue yendo a conciertos, no compartiendo peticiones de change.org. Se pueden hacer las dos, claro, faltaría más. Pero si tienes que hacer una, ráscate el bolsillo y paga cultura. Es casi tan efectivo como quejarse y además la gente cobra.

11. Además de permitir a menores de 18 años el acceso a conciertos, ¿Qué otra medida considera que ayudaría a mejorar la complicada situación que atraviesan los locales en los que se celebran conciertos?

Yo creo que la entrada de menores a conciertos es una estupenda noticia, pero la realidad es que desde que se ha aprobado, sólo he visto a 10 niños en conciertos, y muy aburridos. Pero claro, el jazz no es para niños. Para el pop-rock debe de ser una noticia maravillosa, así como para las salas en su conjunto, pero creo que en el estilo en el que estoy, tampoco ayuda demasiado. Recordar también que esto no nace por generación espontánea , si no que está detrás del esfuerzo de mucha gente dentro de la plataforma #Queremosentrar.

Además de esto, creo que la libertad de horario sería algo estupendo, sobretodo para las salas que tienen licencia hasta las 3. Haría que muchas salas fueran mucho más rentables. Es absurdo que una salas cierren a las 6 y otras a las 3.

Por supuesto, la bajada del IVA cultural debería ser primordial. No sólo del cultural, pero es terrible que se castigue a la cultura de esta manera.Yo creo que subir el IVA es una medida bastante progresista, aunque impopular, pero el IVA cultural no me parece progresista, porque no todo el mundo consume cultura, creo que es una forma de castigar a un sector que desde la administración siempre se ha mirado como un niño tonto, y es una de las industrias más importantes de España. Vale, no es fútbol. Es solo música, es solo teatro, es solo arte. Estamos viendo a ver si la gente queda antes de los conciertos para pegarse como en el fútbol, a ver si nos tratan mejor.

12.¿Cuál es la situación actual del mundo de la fotografía en términos económicos?

Depende de lo que busques y de qué aspiraciones tengas.Yo no busco vender las fotos que hago de conciertos o de calle.¿A quién?¿A un músico que cobra 60€ por tocar?¿A una sala que debe nóminas y que paga un crédito de hace 10 años?No existen revistas especializadas de jazz en España. Me atrevería a decir que ni de música. Hay panfletos gratuitos pseudomusicales llenos de publicidad como Mondosonoro, donde tienes que pagar para que hablen de ti.

Yo hago fotos, las subo a redes, y me sale trabajo. Es así de simple. Trabajas, enseñas, te llaman. Estoy hoy currando en un congreso porque el tipo que lo organiza le gusta el jazz, básicamente.La música es muy transversal, y la gente que va a conciertos suele ser de un perfil social alto, por lo que es probable que sea alguien que algún día pueda darte trabajo.

"Doy gracias a la música por hacerme conocer a tanta gente interesante" decía un cartel que vi el otro día. Tal cual.

El 100% del trabajo que hago me ha salido a través de mis fotos y los contactos que he conseguido. Puedo decir que nadie me ha enchufado nunca. Y en este mundo, es difícil.

A mí me sale trabajo, de música, de eventos, de colecciones, de todo. De repente me toca hacer un catálogo de chelos para una web de música como me toca hacer las fotos del nuevo disco de Raphael.

Estoy en un momento en el que quiero hacer de todo, para tener un portfolio bien completo.Hay que buscar trabajo cuando tienes trabajo, si no se te nota. Y no te lo dan. Siempre he pensado eso.

13.Más allá de la fotografía, ¿a qué actividad o tema dedica su tiempo?

Al vídeo. Hago tanto vídeo como foto, o más, depende el mes. Es otro mundo muy entretenido y muy creativo, aunque siempre me ha gustado más la foto. Es más personal me parece.Más allá de esto, poco, la verdad. Mi vida está bastante ligada a mi trabajo.

Ahora me he mudado con mi chica y mi tiempo libre lo dedico a preparar lentejas y si tengo media hora libre, me encanta poder echarme un vicio al Age of Empires II o al Starcraft. Me recuerda a cuando tenía 14 años y quería ser informático.