Fazal Sheikh captura la dignidad y la serenidad de las víctimas

Fazal Sheikh captura la dignidad y la serenidad de las víctimas

Fazal Sheikh captura la dignidad y la serenidad de las víctimas

MADRID, 2 (EUROPA PRESS)

Sin sangre y sin lágrimas, el fotógrafo norteamericano Fazal Sheikh refleja el dolor y dignidad de los refugiados en la zonas fronterizas y comparte sus emociones en un intento de trasladar al mundo nuevos interrogantes y de establecer con las víctimas con un diálogo equitativo y sin jerarquías.

La Fundación Mapfre ha reunido toda su obra y presenta, hasta el 31 de mayo, una impresionante retrospectiva de este fotógrafo documentalista que intenta reflejar la 'otra realidad' de las comunidades más desfavorecidas.

Su trabajo es lento, pero fructífero, Sheikh se traslada durante meses a las zonas conflictivas, pasa un tiempo con los protagonistas; los escucha, y establece una colaboración con ellos hasta ganar su confianza para realizar sus retratarlos en un intento de que "desaparezcan las ideas preconcebidas", explica el fotógrafo.

En un principio, Sheikh centró su atención en refugiados de distintas partes del globo; personas que se han visto obligados a abandonar sus tierras para huir de guerras y matanzas. Con el tiempo abrió su campo de interés y, en los últimos años, se ha preocupado por discriminación que sufren las mujeres indias desposeídas de todo derecho y condenadas a sobrellevar una vida difícil.

Sheikh destaca que sus primeros proyectos fotográficos surgieron tras una búsqueda de sus raíces en el continente africano; concretamente en busca de la herencia de su abuelo. En otros proyectos, como el que le llevó a la Indía, surgieron a raíz de lecturas de libros y artículos sobre esta comunidad hasta encontrar una "conexión personal y psicológica" con sus protagonistas.

CRUZAR FRONTERAS

"Siempre intento cruzar las fronteras que se establecen a través del idioma, de la religión e incluso de género", apunta Sheikh, quien viajó hasta Vrindavan en el norte de la India, la ciudad dedicada al dios hindú Krishna para retratar a las miles de viudas hindúes que llegan allí todos los años, la mayoría para quedarse hasta su muerte.

La mujer también es protagonistas de la serie 'Ramadan Moon - Holanda' (2000). Realizada por encargo del Nederlands Fotomuseum de Roterdam, en donde narra la situación que vive una mujer somalí, Seynab Azir Wardeere, que ha viajado hasta Ámsterdam desde Mogadiscio y que a la luz de la luna, durante el mes del Ramadán, sueña con su país.

La exposición, recorre el trabajo de Sheikh desde sus primeras series. En ellas se exhibe las imágenes captadas por Fazal Sheikh en 1992 cuando viajó durante tres años por diversos campamentos de refugiados de Kenia, Malawi y Tanzania a los que habían acudido cientos de miles de personas huyendo del genocidio de Ruanda.

Sus protagonistas posan relajadamente ante a la cámara, de manera frontal, sobre sencillos fondos que hacen que toda la atención de espectador se detenga en ellos. Así, la mirada del retratado se encuentra serenamente con la del artista y éste la traslada al espectador.

En 1996, comienza el camino para realización de 'The Victor Weeps, Afganistán'. Sheikh viajó por Nepal, Bután y Pakistán. Cuando llegó a la frontera entre Pakistán y Afganistán, se encontró con que en la zona se habían establecido más de un millón de refugiados afganos en poblados creados tras la invasión soviética de su país en 1979.

PALABRAS DE LOS PROTAGONISTAS

En 1998 añadió un componente más y empezó a recoger las historias que sus protagonistas le iban contando, para asociarlas de manera directa con sus rostros. Es precisamente de esta asociación entre imagen y palabra de donde surge el mayor contraste. Sheikh personaliza los conflictos y los narra a través del rostro de sus protagonistas, busca representar a sus retratados como personas y no como símbolo de aquello de lo que han sido víctimas.

En este sentido, el fotógrafo denuncia la forma de trabajar de algunos medios de comunicación, presionados por el tiempo y sus directivos, los cuales no reflejan la realidad de las víctimas y llegan hasta estos lugares para cumplir con sus "ideas preconcebidas". No obstante, Sheikh cuida minuiciosamente la composición de todas sus imágenes y sus contrastes de blancos y negros propician una extremada belleza.

En 2005, Sheikh recibió dos de los más importantes galardones que puede ser reconocido el trabajo de un fotógrafo: el MacArthur Fellowship y el Henri Cartier-Bresson International Grand Prix. Su obra se ha expuesto, entre otras, en instituciones del prestigio de la Henri Cartier-Bresson Foundation (París), el Museum of Contemporary Art (Moscú), el Fotomuseum (Winterthur), el Nederlands Fotomuseums (Roterdam), la Tate Modern (Londres), The Art Institute of Chicago, el Internacional Center of Photography (Nueva York) y el Metropolitan Museum of Art (Nueva York).