Turrel acerca a Canarias la concepción de su obra basada en los 'juegos' de la luz en el interior de un volcán

El artista estadounidense concibe los volcanes como una plataforma que acercan a las personas al Cosmos SANTA CRUZ DE TENERIFE, 27 (EUROPA PRESS) El artista norteamericano James Turrel impartirá mañana a las 18.00 horas una conferencia en la Sala Sinfónica del Auditorio de Tenerife, con motivo de la Segunda Bienal de Canarias, donde hablará sobre sus inicios como artista de la luz y, sobre todo, sobre su proyecto más importante, el 'Roden Crater', un volcán extinguido que el artista está transformando en un observatorio celestial donde la luz se convierte en elemento fundamental. Tras su intervención, el grupo italiano Trio de Vito interpretará la composición 'Suite per il Roden Crater Project', inspirada en la obra del artista. Las doce micro composiciones que componen esta suite son el registro de un viaje virtual al 'Roden Crater Project', imágenes acústicas de una experiencia intelectual y emocional, y un contacto virtual con las diferentes formas de percepción visual, sonoro y táctil que James Turrel muestra en esta obra. Durante más de cuatro décadas, James Turrel ha creado obras que juegan con la percepción y el efecto de la luz dentro de un espacio creado, de tal manera que su fascinación por la luz está relacionada consigo mismo: la búsqueda interior del lugar del hombre en el Universo. En los trabajos de Turrel, la relación entre las acciones humanas y los fenómenos cosmológicos --el movimiento de las galaxias y los planetas--, así como la unión de la arquitectura y la luz, son una constante que, al mismo tiempo, dota de misterio a sus obras, en la que muchas veces no se sabe dónde termina la luz y comienza su estructura. El 'Roden Crater', un volcán de más de 2.000 metros de altura, se encuentra en Arizona, respecto a lo que Turrel indicó esta mañana ante los medios que la diferencia que existe entre Canarias y Arizona es que en el archipiélago "los volcanes están en el mar, mientras que el 'Roden Crater' está en el aire", de ahí que mostrase su interés por aprovechar su presencia en Tenerife para "mirar más de cerca sus paisajes". En cuanto a lo que más le interesa de los volcanes, James Turrel subrayó que es por la forma que tienen los cráteres, similar a la forma de una mastaba, o lo que es lo mismo, una pirámide truncada "que se convierte en una plataforma que nos eleva hacia el cielo". "Yo quería trabajar con esa figura, siguiendo una tradición que podría recordar a Moisés cuando subió al Monte del Sinaí, bien para estar solo o bien para estar cerca del Cosmos", declaró. Asimismo, indicó que está interesado "en el vínculo que existe entre el cielo y la tierra, entre lo material y lo inmaterial", y para poder llevar esta concepción artística hacia delante, Turrel indicó que es "como un puente entre lo efímero y lo material, algo que sucede con Canarias, un lugar intermedio entre América y Europa, una idea de estar en medio de dos cosas que es lo que ha hecho que muchas personas pongan el pie en el archipiélago". El artista estadounidense admitió que tradicionalmente ha tenido pocas vinculaciones con los países latinos; sin embargo, en estos momentos cuenta con trabajos en Yucatán (México), en Argentina y en Jérez, en concreto, en Gibraltar. "También vengo como representante de Los Angeles, la segunda ciudad más importante para los hispanos en los Estados Unidos", agregó. LUZ INTERMEDIA Uno de los elementos centrales de la obra de Turrel es la luz, sobre la que explicó que prefiere trabajar con la "luz intermedia, sobre la que ya Platón hizo referencia en el VII libro de La República, una luz que no ciega al ser humano", al tiempo que apuntó que su concepción de jugar con este elemento no es nuevo, sino que ya se puede ver en la cultura celta, donde llevaron a cabo trabajos para crear distintas percepciones de la luz. En este sentido, el artista norteamericano dijo que su obra consiste en trabajar con distintos espacios que quedan protegidos de la luz intensa, algo que ha podido encontrar en el cráter del volcán donde, básicamente, crea espacios protegidos donde la luz va cambiando según la que proviene del exterior, ya sea del sol, la luna o las estrellas. Por otro lado, en cuanto a su obra entendida como intervención en la naturaleza, James Turrel reconoció que lo hace en la parte subterránea de un volcán, respetando todo lo que pueda encontrar, por lo que aprovechó para vincular su obra con la que planteó Chillida en Tindaya (Fuerteventura), donde concibió un gran espacio en el interior de una montaña. Según el artista, "para no dañar la naturaleza la clave está en la educación: transmitir el respeto por la naturaleza más de lo que hemos hecho en el pasado". "Yo lo que quiero hacer es crear un espacio invadido por el silencio y donde nos podamos sentir cerca del Cosmos, y sólo basta un tsunami, un huracán como el Katrina o una erupción volcánica para darnos cuenta de que no estamos tan alejados de la naturaleza", concluyó.