Asimelec considera "injusto" que las operadoras tengan que apagar "el fuego" del sector audiovisual

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

La Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones (Asimelec) considera "injusto" que los operadores de telecomunicaciones, que ya soportan una "enorme" presión fiscal, tengan que "apagar el fuego" originado en otros sectores y asumir el desarrollo de la industria audiovisual.

Con estas declaraciones realizadas a Europa Press por el presidente de la asociación, Martín Pérez, Asimelec se pronunciaba sobre la polémica tasa, equivalente al 0,9% de los ingresos anuales de las operadores de telecomunicaciones, con el que las compañías del sector contribuirán a la financiación de la televisión pública.

El presidente de la asociación señaló que desde Asimelec ven "con preocupación" una medida que penaliza "aún más" a un sector que en este momento está creando empleo y que es fundamental para el desarrollo y el cambio económico que España necesita.

Pérez calculó que las tasas actuales abonadas por la operadoras de telecomunicaciones ascienden a unos 450 millones de euros, una cifra que podría incrementarse hasta los 650 si se incluye la tasa municipal de dominio público.

"En este momento estamos haciendo frente al modelo universal de la telefonía. Este servicio lo soportan las compañías de telecomunicaciones, no el Estado", recordó el presidente de Asimelec.

Pérez subrayó con esta iniciativa se benefician las empresas privadas del sector audiovisual y señaló que lo más "coherente" sería que la financiación corriera a cargo del Estado o del propio sector audiovisual.

"España es el país de su entorno europeo en el que el sector de telecomunicaciones soporta más tasas y esto provoca un problema para la competitividad de los operadores y de las empresas de Internet de nuestro país", apuntó.

Por último, Pérez añadió que es de las telecomunicaciones es un mercado en el que se está invirtiendo constantemente, además de crear puestos de trabajo y riqueza, e indicó que al final esta iniciativa repercutirá en el precio final de los servicios que ofrecen las compañías, lo que será una "barrera" al desarrollo de la banda ancha, de Internet y de la propia sociedad de la información.