Obama anuncia la fabricación de coches más eficientes antes de 2016


Barack Obama a la salida de una reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosy | EFE

Barack Obama a la salida de una reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosy | EFE

Giro histórico de Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático. El presidente de Estados Unidos Barack Obama ha anunciado nuevas medidas de eficiencia para los automóviles. Bajo esta "histórica" legislación, como el político la calificó, las emisiones de los coches deberían reducirse en un 30 por ciento antes de 2016.

Se trata de que los vehículos puedan recorrer en 2016 un mínimo de 57 kilómetros por cada 3,78 litros de gasolina -un galón- frente a los cerca de 40 actuales. Durante la pasada campaña electoral Obama aseguró que el consumo de gasolina mantenía a regímenes extranjeros poco favorables como la Venezuela de Chávez o el Irán de Ahmadinejad.

Otro de los objetivos es la lucha contra el cambio climático. Se pretende emitir 250 gramos de CO2 por milla -1,6 kilómetros- frente a los 380 de la actualidad. "El status quo anterior ya no puede ser aceptado", ha señalado el presidente. En la actualidad, EEUU es responsable de cerca del 20% de las emisiones mundiales de CO2. El coste adicional para los consumidores se sitúa entre los 600 y 1.600 dólares, según las fuentes consultadas.

Ventaja "extranjera"

Columnistas como el prestigioso Thomas L. Friedmann llevan años exigiendo una mayor eficiencia de los automóviles estadounidenses como manera para salvar a la industria. Friedmann alega que las marcas japonesas como Toyota se beneficiaban de la amplitud de la ley para vender sus modelos más contaminantes y los más verdes, estos último desarrollados para normativas más exigente como la europea y japonesa. Hay que recordar que Chrysler se declaró recientemente en bancarrota para ser comprada por la italiana Fiat, mientras que General Motors tiene hasta final de mes para presentar un plan de reestructuración que le permita acogerse a nuevos fondos federales con los que sobrevivir.

De la misma manera, para esta semana está prevista la votación de una ley propuesta por el congresista Henry Waxman, gracias a la que Estados Unidos establecería un sistema de control de emisiones similar al europeo. Las negociaciones están siendo difíciles ya que los representantes demócratas piden concesiones para los estados que los eligieron, lo que ha hecho que grupos ecologistas como Greenpeace no otorguen su apoyo a una ley que consideran "debilitada". En el sector republicano, la negativa es casi rotunda ya que consideran que India y China gozarían de una ventaja comparativa en la fabricación al no contar con control alguno de sus gases contaminantes.