La Fundación Tony Manero llega a Madrid con 'Pandilleros', un melodrama de barrio musicado

La Fundación Tony Manero llega a Madrid con 'Pandilleros', un melodrama de barrio musicado

La Fundación Tony Manero llega a Madrid con 'Pandilleros', un melodrama de barrio musicado

MADRID, 14 (EUROPA PRESS)

Hay vida más allá del 'Supersexy Girl'. La Fundación Tony Manero presenta el viernes en Madrid su última creación, 'Pandilleros', la banda sonora de una película inexistente.

'Pandilleros', el séptimo disco de la Fundación Tony Manero, es un disco dividido en cuatro actos que narra a través del soul, el funky, el hip-hop, el R&B, la bossanova o la balada de piano, "una historia de amor y pandillas en un barrio del extrarradio de una ciudad española de los años 70".

Un álbum completamente distinto, en el concepto, a lo que esta banda barcelonesa que saltó a la fama con 'Supersexy Girl' en 2001 nos tenía acostumbrados. "Un melodrama sonoro", así lo define el vocalista y guitarrista Lalo López en una entrevista con Europa Press, en la que explica que se trata de una banda sonora de una película que ellos mismos crearon para la ocasión.

La sinopsis de esa película de la Fundación puede encontrarse en su página web y en el libreto que acompaña a 'Pandilleros' y les acompaña durante los espectáculos "multidisciplinares" que han ofrecido hasta ahora en Sabadell y Barcelona. Un show que la banda responsable de la introducción del disco-funk en España pensado para el teatro que el viernes llega a la Sala Caracol de Madrid.

Pregunta: ¿Cómo se fragua la idea de una banda sonora para una película inexistente?Respuesta: Habíamos hecho un homenaje a la música disco a la antigua usanza en nuestros dos primeros discos; habíamos coqueteado un poco con las nuevas tendencias de la musica de baile en nuestro tercer disco; y habíamos hecho dos directos. Pensamos en intentar ampliar nuestros horizontes y una de las ideas era hacer una banda sonora.

Somos muy amantes de las bandas sonoras, tanto de las funky de los años 70 -como 'Shaft' u otras de tipo 'blackexploitation'- como de las de Walt Disney o las de Ennio Morricone. Así que teníamos ganas de poder musicar una historia, hacer algo más conceptual y como ningún director nos había ofrecido esta posibilidad, nos pusimos a la labor de hacer nuestra propia película.

P: ¿'Blackexploitation' cañí?

R: Partimos de la idea de hacer algo muy 'blackexploitation', pero cuando nos pusimos a pensar dónde ubicar la historia nos dimos cuenta de que teníamos referentes para situar una historia de acción, violencia callejera y drogas en la España de los 70 y 80. Sólo hace falta recordar películas como 'El pico' o 'Perros callejeros' para darse cuenta de que en la Transición había unas realidades sociales muy del estilo 'blackexploitation', pero cañí.

Nuestra infancia ha transcurrido en barrios de la perifería, en barrios dormitorio de grandes edificios donde se hacinaba la gente, un vecindario de emigrantes donde se creaba esa fraternidad y donde aparecieron todas esas problemáticas. Eso nos daba la oportunidad de hacer algo funky y hacer algo de aquí con nuestras propias experiencias vitales.

P: ¿Qué cualidad destacarías de 'Pandilleros'?

R: Yo destacaría que por primera vez hemos construido música para transmitir emociones y para ambientar escenas. Esa es una cualidad de las bandas sonoras que es difícil de encontrar en la música pop y te permite hacer canciones en función de momentos y emociones. Cuando quieres presentar a los personajes -un par de niños del extarradio- haces una canción optimista con algo de soul; luego aparecen las pandillas y haces una canción jazzfunk más oscura gracias a las armonías menores; una violación te permite música disonante y muy violenta... La capacidad de este disco para permitirnos hacer música con emociones es única y es lo bonito de esta experiencia que permite al oyente ir avanzando e ir conociendo la acción y las emociones a través de la música. Lograr esa identificación entre el público y la obra es lo bonito de 'Pandilleros'.

P: ¿Qué ha supuesto 'Pandilleros' para la Fundación Tony Manero'?

R: Este disco es una culminación. Con nuestro anterior disco en directo ('Que no pare el beat') cerrábamos un ciclo de interpretación en la que dimos nuestra particular visión o nuestra pequeña aportación a la música de baile. 'Pandilleros' inaugura una nueva época en la cual la Fundacion está absolutamente liberada, tanto para afrontar cualquier tipo de proyecto como en el sentido de que es un grupo que está en territorio de nadie -no somos ni mestizaje, ni indies, ni comerciales- y eso te da una libertad a nivel musical y creativo.

P: ¿Ha sido una libertad ganada o autoimpuesta por y para la Fundación?

R: Ha sido una libertad que nos hemos ganado a base de ir saliendo del sambenito que nos puso la industria o la gente; siempre hemos tenido vocación de ser comerciales, pero no a cualquier precio. Eso es bueno y es malo. Es bueno porque obligas a la gente, disco tras disco, a ver que eres mucho más que un anuncio, pero al mismo tiempo les desconcierta y les saca de la idea que tenían de ti mismo. La libertad tiene esa doble vertiente positiva-negativa, como músico te permite expresarte de cualquier manera, pero a nivel de público hace que se restrinja. Pero también ha sido autoimpuesta porque hemos hecho lo que nos sale en cada momento sin pensar si es bueno o malo.

P: ¿Hacia dónde os dirige ahora 'Pandilleros'?

R: Queríamos abrirnos a un nuevo circuito, el teatral, y hacer llegar este espectáculo a un tipo distinto de gente, porque es una película para todas las edades. Esa era nuestra intención, mantener nuestro mercado de cara al verano y los conciertos de fiestas mayores, pero al mismo tiempo mantener nuestra vocación de hacer conciertos en salas de música negra para conocedores del género. Ahora nuestra idea es entrar en el circuito de teatros de las comunidades autónomas e intentar mostrar este espectáculo en pueblos, ciudades y capitales de provincia porque es un espectáculo concebido para entretener a la gente sea cual sea su apetito musical.