Educación defiende su normativa lingüística y lamenta la "utilización" de casos "particulares" como el de Olav

IBIZA, 29 (EUROPA PRESS)

La consellera de Educación, Bàrbara Galmés, se reunió esta mañana en Eivissa con Vicent Boned y con su hijo Olav para aclarar la supuesta problemática del menor a la hora de cursar sus estudios en catalán y su preferencia por estudiar todas las materias en castellano, algo imposible en la enseñanza pública balear, donde el catalán es la lengua curricular y vehicular de la educación.

Durante el encuentro, Galmés defendió la política lingüística vigente en la Comunidad Autónoma y repasó el expediente académico del menor donde se recoge que el estudiante de sexto de primaria tiene una comprensión oral y escrita "muy buena en ambas lenguas oficiales".

Según matizaron fuentes de la Conselleria, en declaraciones a Europa Press, la cita, de carácter privado, se produjo en la delegación de Educación de Eivissa, "aprovechando que la consellera estaba en la isla para mantener otros encuentros informativos, y no de manera expresa por este asunto", hecho público por el diario El Mundo.

Las mismas fuentes agregaron que éste "es un caso muy particular" y que "en ningún momento este alumno ha tenido problemas con los estudios".

El menor, matizaron, está el sexto de primaria "y todo hace pensar por su expediente escolar que pasará de curso en su edad, sin problemas, ya que sus buenas notas no tendrían por qué variar en un mes y medio".

Desde la Conselleria de Educación apuntaron, a este respecto, que cualquier comentario "ajeno a todo esto no responde a un problema de política lingüística sino a un punto de vista muy específico sobre cómo han de ser las cosas". Así lamentaron que "se intente dar a entender que hay conflictos con la lengua cuando en ningún momento es un hecho que se produzcan en la Comunidad Balear".

Fue el padre del alumno, Vicent Boned, quien denunció que a su hijo Olav, alumno del Colegio Cervantes, ubicado en Sant Antoni, se le había prohibido realizar sus exámenes en castellano a pesar de tener problemas de dislexia que dificultarían su comprensión del catalán. Desde la Consellería de Educación apuntaron "no comprender este cambio de criterio del padre, cuando el menor cursa sus estudios desde los 3 años en este centro que siempre ha contado con este proyecto lingüístico".

Con respecto a la supuesta dislexia del menor desde el centro matizaron que "no hay ningún informe que así lo corrobore", a lo que agregaron que el texto en el que se fundamenta el padre fue el redactado por un psicopedagogo hace tres años donde, "como muchos niños de esa edad se señaló que el menor tenía algunas confusiones ortográficas".

Desde la Consellería de Educación lamentaron que "se quieran crear conflictos donde no los hay" y recordaron que las normas lingüísticas existentes en este ámbito "son las que son y no van a variar".