El Círculo Balear cifra en entre 25.000 y 30.000 los manifestantes en Palma contra la "imposición" del catalán

PALMA DE MALLORCA, 30 (EUROPA PRESS)

Entre 25.000 y 30.000 personas, según cifra el Círculo Balear, pertenecientes a más de 26 entidades políticas, económicas y sociales, se manifestaron este mediodía en Palma en contra de la "imposición" del catalán en la educación, la sanidad y la administración pública de Baleares y en defensa de la libertad lingüística y de la libre elección del idioma en los colegios.

Ni la Policía Local, ni Delegación de Gobierno quisieron dar ninguna cifra oficial sobre el número de personas que asistieron a esta concentración, mientras que, por su parte, fuentes del Círculo Balear informaron a Europa Press de que el responsable del operativo de la Policía Nacional lo ha cifrado en entre 12.000 o 13.000.

Al finalizar la manifestación, el presidente del Círculo Balear, Jorge Campos, la calificó de "éxito sin precedentes" y, en este sentido, consideró que "a partir de ahora, la política lingüística del Govern debe cambiar", ya que en caso contrario "volverá a tener a los ciudadanos de Baleares en la calle".

La manifestación estaba encabezada por una pancarta en la que se leía 'Nuestras lenguas nos unen, Volem llibertad d'elecció' y al frente de la misma se encontraban, entre otros, el presidente de la entidad convocante de la marcha, Jorge Campos, el alcalde de Calvià, Carlos Delgado, y el presidente del PP de la comarca alavesa de Ayala, Santiago Abascal.

Unas filas más atrás se situaban otros dirigentes 'populares', como el alcalde de Marratxí, José Ramón Bauzá, el portavoz del PP, Carlos Simarro y el presidente de este partido en Mallorca, Joan Rotger. Por su parte, la presidenta, Rosa Estarás, no acudió, debido a que realizó dos actos electorales en Ibiza.

En la segunda fila de la manifestación se encontraban otros dirigentes políticos, como la presidenta de Unión, Progreso y Desarrollo (UPYD), Rosa Díez, y el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, quien estuvo acompañado por el candidato de esta formación al Parlamento europeo, Miguel Durán.

Durante la movilización, los asistentes portaban variados carteles en los que se podían leer 'Castellano y catalán con los mismos derechos'; 'Aquí castellano y mallorquí'; 'Que no te impongan el catalán'; 'Por la libre elección de lengua' y 'Lucha y defiende tus derechos'. Asimismo, se pudieron ver muchas banderas de Baleares y también banderas de España, incluida una preconstitucional.

Al inicio de la marcha, Campos remarcó que ésta "no va en contra del catalán", sino que lo único que defiende es la "libertad de poder elegir entre las dos lenguas mayoritarias acabando así con la imposición del catalán en la enseñanza, en la sanidad y en la administración". "Los ciudadanos queremos que se garanticen los derechos de los hablantes de ambas lenguas", recalcó.

MOMENTO DE MÁXIMA TENSIÓN

Durante la marcha, hubo un momento de máxima tensión, cuando siete jóvenes, disfrazados de monjas, curas y agentes de la Guardia Civil desplegaron una gran pancarta de una terraza de la calle Palau en la que se leía 'Català sí sí sí sí, Feixismo no no no no', lo que provocó la ira de los miles de manifestantes que se encararon con los jóvenes al grito de 'fascistas', 'indecentes' y 'caraduras'.

Mientras, los jóvenes gritaban mediante un altavoz 'No al fascismo, sí al catalán' y 'Fuera fascistas, fuera de nuestra isla', mientras que los miles de manifestantes que pasaban por debajo del balcón les replicaban con 'Libertad, libertad', 'Somos mallorquines, no catalanes' y 'Fuera, fuera, fuera'.

Muchos manifestantes llegaron a calificar este hecho de "gran provocación", aunque los agentes de la Policía Local y Nacional no tuvieron que actuar, debido a que no se produjo ningún incidente, más allá del intercambio de insultos entre algunos manifestantes y los jóvenes, que replegaron la pancarta, segundos después de que pasara la cola de la manifestación.

Por su parte, Campos quitó hierro a este hecho y remarcó que para organizar esta movilización, ha tenido que "luchar contra las instituciones y algunos medios de comunicación" e insistió en que las personas "no tienen ningún problema para relacionarse en cualquiera de las dos lenguas oficiales de Baleares en la calle, sino que el problema está cuando acceden a un servicio público".

"Lo que no puede ser es que hoy en día sea imposible escolarizar a un niño en la lengua oficial del Estado, y, además, no puede continuar como un requisito excluyente que las personas que quieran acceder a la administración pública deban obtener un certificado de catalán", zanjó.

"LAS LENGUAS NO TIENEN DERECHOS"

En similares términos se expresó la presidenta de UPYD, Rosa Díez, quien consideró "lamentable" que en pleno siglo XXI, los ciudadanos de un país de la UE tengan que salir a la calle a reivindicar frente a los Gobiernos que "respeten sus derechos y la libertad de elegir la lengua en la que quieren que se eduquen sus hijos y en la que se relacionan con la administración".

"Las lenguas no tienen derechos, ni el castellano, ni el mallorquín, ni el catalán, ni el euskera, sino que los únicos que tienen derechos son los ciudadanos, tanto a elegir la lengua en la que se educan sus hijos, como la que utilizan tanto en el ámbito público, como privado", sentenció Díez.

Por su parte, el presidente de Ciutadans, Albert Rivera, afirmó que pese a que durante 40 años España sufrió "imposiciones", 30 años después de democracia "se han cometido excesos en relación a la lengua, que están empezando a ser rechazados por la sociedad civil en Baleares, Galicia, País Vasco, Cataluña y Comunidad Valenciana".

"Ni podemos imponer ni prohibir que se estudie catalán, gallego y euskera como se hizo durante muchos años, ni tampoco podemos hacer imposiciones de tipo autonómico con lenguas autonómicas versus español", sostuvo Rivera, quien señaló que no acepta que existan "barreras lingüísticas" dentro de un propio país de la UE.

PUGNA EN EL PP

El alcalde de Calvià, Carlos Delgado, aprovechó su presencia en la manifestación para arremeter contra la presidenta del PP, Rosa Estarás, a quien acusó de haber defendido una postura respecto a la lengua "totalmente distinta a la que se defiende hoy aquí, porque no estaba a favor de la libertad de la lengua en la educación".

Delgado se refirió así al hecho de que en el último Congreso Regional del PP, se rechazara una moción presentada por él en la que apostaba por la libre elección de lengua en las escuelas. "Estarás ha sido la única coherente en no venir a la manifestación, porque no está a favor de la libertad de lengua", resaltó, a la vez que dijo no entender la presencia de José Ramón Bauzá, después que votara en contra de la citada moción.

"Supongo que está porque ve que yo tenía razón o porque ve que se están equivocando y que si continúan en esta línea no ganarán las elecciones", aseveró Delgado, quien criticó que lo que se aprobó en el Congreso Regional del PP respecto a la lengua "no se corresponde con la actitud posterior de esta formación, ni con la tendencia que está iniciando en estos momentos".

Por su parte, José Ramón Bauzá no quiso valorar las declaraciones de Delgado y remarcó que él representa, como vicepresidente del PP, a la mayoría de la sociedad, después de que en el Congreso se aprobaran una serie de postulados que "son los que hacen que hoy estemos presentes en esta manifestación".

De este modo, indicó que el PP defiende que todos los ciudadanos puedan emplear las lenguas oficiales de Baleares "sin que por eso se les pueda discriminar por motivos de lengua", mientras que también apuesta por que la lengua sea valorada como un mérito y no como un requisito en la administración pública.