El uso del catalán en la eurocámara, pregunta recurrente de los ciudadanos

  • Madrid, 27 may (EFE).- Cada año miles de ciudadanos escriben al Parlamento Europeo para realizar consultas y muchos de ellos son españoles, que se interesan, en primer lugar, por los periodos de prácticas y las visitas organizadas a la institución y, en segundo lugar, por el reconocimiento del catalán como lengua oficial.

El uso del catalán en la eurocámara, pregunta recurrente de los ciudadanos

El uso del catalán en la eurocámara, pregunta recurrente de los ciudadanos

Madrid, 27 may (EFE).- Cada año miles de ciudadanos escriben al Parlamento Europeo para realizar consultas y muchos de ellos son españoles, que se interesan, en primer lugar, por los periodos de prácticas y las visitas organizadas a la institución y, en segundo lugar, por el reconocimiento del catalán como lengua oficial.

Según la información recopilada por la oficina del Parlamento Europeo (PE) en España, estas dos son las principales cuestiones por las que los españoles se dirigen a la eurocámara.

Destaca el PE el importante número de ciudadanos que han pedido durante los últimos años que el catalán sea reconocido como lengua oficial de la Unión Europea y de sus instituciones o que solicitan información sobre el uso de esta lengua en la página web de la institución y en las sesiones plenarias.

Según los datos del Parlamento, en los dos últimos años se han recibido cerca de 55.500 preguntas ciudadanas y las procedentes de España ocupan el quinto lugar -el 8,32 por ciento de las consultas-.

El 29 por ciento de estos mensajes recibidos desde España se refieren a asuntos nacionales y del 71 por ciento restante un 27 por ciento son preguntas referidas al propio Parlamento Europeo.

El tercer puesto en el ránking de las cuestiones más recurrentes entre los ciudadanos españoles lo ocupan las quejas de quienes discrepan de las autoridades nacionales, autonómicas o locales o que muestran su disconformidad con procesos judiciales.

Entre los asuntos nacionales más frecuentes, el Parlamento Europeo destaca los relacionados con los problemas urbanísticos y de vivienda.

Tras estas cuestiones, los españoles se interesan por la protección de los animales y el medioambiente, la libre circulación de personas y el reconocimiento de títulos académicos, los derechos humanos y la inmigración, problemas del sistema educativo y de la cultura, y las subvenciones europeas.