El actor cubano Jorge Perugorría se lanza a dirigir sin olvidarse de la pintura

  • Lleida, 31 mar (EFE).- El actor cubano Jorge Perugorría ha decidido lanzarse a la dirección, en compañía de su amigo y compatriota Vladimir Cruz, aunque asegura que eso no le hará olvidarse ni de la actuación ni de la pintura, su otra gran pasión.

El actor cubano Jorge Perugorría se lanza a dirigir sin olvidarse de la pintura

El actor cubano Jorge Perugorría se lanza a dirigir sin olvidarse de la pintura

Lleida, 31 mar (EFE).- El actor cubano Jorge Perugorría ha decidido lanzarse a la dirección, en compañía de su amigo y compatriota Vladimir Cruz, aunque asegura que eso no le hará olvidarse ni de la actuación ni de la pintura, su otra gran pasión.

En una entrevista con Efe en el marco de la Mostra de cine latinoamericano de Cataluña, que le dedica un homenaje, Perugorría ha explicado que hace tiempo que planeaba pasarse a la dirección pero que hasta ahora su trabajo como actor y, sobre todo, la pintura, le habían impedido hacerlo.

Ahora, a iniciativa de Cruz, los dos actores codirigirán y protagonizarán "Afinidades", basada en la novela "Pieza para cámara" de Reinaldo Montero, y que cuenta la historia de dos parejas que tienen un encuentro y las consecuencias que a veces hay que pagar por cruzar los límites.

"Es la primera vez que vamos a dirigir los dos un largo de ficción. Vladimir anteriormente había hecho un cortometraje y yo había hecho varios documentales, pero por primera vez nos estrenamos en un largo de ficción juntos", ha explicado Perugorría.

A mediados de este año comenzará el rodaje, que se desarrollará íntegramente en La Habana y con un guión en el que Vladimir Cruz lleva cuatro años trabajando.

"Creo que los dos tenemos experiencia como actor, los dos hemos estado detrás de la cámara y trabajar con actores es algo en lo que también tenemos mucha experiencia por nuestro propio trabajo", ha explicado.

Además, ha recordado, "somos hijos de la codirección, nacimos juntos en 'Fresa y Chocolate' (1993), codirigida por (Tomás Gutiérrez Alea) Titón y (Juan Carlos) Tabío".

Pero a pesar de este proyecto, Perugorría ha reconocido que mientras que "Vladimir tiene muy claro que quiere dirigir", él está más centrado en su trabajo como actor y pintor que en su "pretensión de hacer cine" como realizador.

Porque si antes su trabajo como actor le impedía dedicarse a la pintura -"apenas hacía bocetos en los guiones porque no tenía tiempo", señala-, ahora lleva ambas profesiones en paralelo.

Ha expuesto en lugares como Madrid, Granada, Florencia o Nueva York y ya tiene dos nuevas muestras preparadas.

Una, denominada "Maleconada", en el Centro de Estudios Cubanos de Nueva York, y otra, "Muros", más amplia, con 32 obras, que se podrán ver en el Teatro Campoamor de Oviedo, a partir del 19 de mayo.

Perugorría está convencido de que la pintura y la actuación pueden convivir en paralelo y pone como ejemplo que la preparación de estas exposiciones no le ha impedido finalizar un largometraje, "La Mala", de Pedro y Lili Rosado, sobre la vida de la cantante cubana "La Lupe", que se estrena mañana en la Mostra de Lleida.

Y todo ello sin salir de La Habana.

"Siempre he seguido viviendo en Cuba y he venido a España sólo a trabajar", ha dicho, y aunque a veces ha pasado largas temporadas en tierras españolas asegura que siempre ha "tenido claro" que quería "seguir en La Habana".

"Por amor a mi ciudad, a mi gente. Estoy muy orgulloso de ser cubano, de ser habanero y de estar ahí", ha asegurado Perugorría, que ha resaltado que, mientras muchos jóvenes han emigrado, él ha encontrado dentro "lo que la gente sale a buscar afuera, que es poder vivir de su trabajo".

Un trabajo por el que se le ha homenajeado en la Mostra, con un programa que incluye "Guantanamera" (1994), "Lista de espera" (2000), "Cosas que dejé en La Habana" (1997) y "Fresa y Chocolate" (1993).

El actor se siente feliz por un premio que, asegura, le han dado más por la cantidad de películas que por la cantidad de años, y que le hace "comprometerse más con la profesión", pero sobre todo por la selección de filmes elegidos, todos ellos cubanos o rodados en Cuba.

"Me alegra mucho -ha confesado- porque yo me debo al cine cubano", un cine, que muestra la realidad de su país, que tiene una gran "complicidad con el espectador" y que refleja el sentido del humor de los cubanos, "que tienen -ha relatado- esa capacidad de reirse hasta de su propia tragedia", ha asegurado con una enorme sonrisa.