El escritor Kureishi dice que "hacerse mayor es darse cuenta de lo poco que sabes y entiendes"

  • Barcelona, 19 mar (EFE).- El escritor británico de origen pakistaní Hanif Kureishi ha presentado hoy en Barcelona su polifónica novela "Algo que contarte", considerada por la crítica como su obra más ambiciosa, y ha aseverado, socrático, que hacerse mayor "es darse cuenta de lo poco que sabes y entiendes".

El escritor Kureishi dice que "hacerse mayor es darse cuenta de lo poco que sabes y entiendes"

El escritor Kureishi dice que "hacerse mayor es darse cuenta de lo poco que sabes y entiendes"

Barcelona, 19 mar (EFE).- El escritor británico de origen pakistaní Hanif Kureishi ha presentado hoy en Barcelona su polifónica novela "Algo que contarte", considerada por la crítica como su obra más ambiciosa, y ha aseverado, socrático, que hacerse mayor "es darse cuenta de lo poco que sabes y entiendes".

Nacido en 1954 y conocido por los guiones de filmes como "Mi hermosa lavandería" y "Sammie y Rose se lo montan" o por las novelas "El buda de los suburbios" e "Intimidad", protagoniza su nuevo título un psicoanalista y escritor de mediana edad, hijo de madre inglesa y padre pakistaní, separado de una mujer depresiva, que está a punto de vivir un acontecimiento imprevisto que alterará su vida.

Junto al editor de Anagrama, Jorge Herralde, y a la editora de Empúries, Eugènia Broggi, Kureishi ha defendido este mediodía con vehemencia la pervivencia de la novela y ha reflexionado sobre el proceso de escritura.

"Cuando termino una obra me pregunto si he aprendido alguna cosa nueva y veo que ahora sé escribir libros, pero también veo que cada vez sé menos. En eso radica la sabiduría, eso es hacerse mayor: ver que sabes poquísimo y que entiendes menos".

En esta novela tiene su importancia el psicoanálisis y Kureishi ha querido ahondar hoy en ello, aseverando que el gran tema de la época actual "no es tanto la locura, sino qué es ser normal".

A su juicio, un concepto como normalidad "es algo que coacciona, porque se utiliza para estigmatizar a los que no lo son y eso que todos, de una manera u otra, sufrimos algún transtorno, desde una depresión, un desorden sexual, una fobia o una paranoia, empezando por mí mismo".

El autor londinense -un enamorado de los museos de Barcelona- ofrece, por otra parte, una mirada cómica a algunos aspectos de la vida de cada día, de la que dice absorberlo todo.

En "Algo que contarte" crea varias escenas picantes en burdeles de Londres. Preguntado sobre cómo se había documentado, ha ironizado y ha explicado que habló con su mujer sobre la necesidad de realizar una investigación de campo, "pero resulta que siempre me levanto muy pronto, con mi hijo, y estos locales inician sus actividades muy tarde. Así que, al final opté por inventarlo todo, hablar con algunos amigos y consultar Internet".

Sobre la construcción de personajes, ha indicado que ellos siempre "llevan una vida mucho más interesante que la mía", pero ha advertido que todo lo toma de la realidad. "Así que -ha dicho refiriéndose a los periodistas- si no queréis aparecer en una de mis novelas manteneos alejados de mí".

Asimismo, ha reconocido que hay retazos de su biografía en este relato, como el viaje que hace a Pakistán el protagonista y que éste escribe textos pornográficos, "lo que yo también hice durante un tiempo, en los años setenta".

Respecto a la posibilidad de levantar ampollas entre su familia y conocidos sobre alguna de las historias que cuenta, sostiene Kureishi que escribir "es siempre peligroso, porque es un oficio que molesta y causa disturbios" y ha agregado que "con esta novela espero, igual que con otras, haber molestado e irritado a alguien, si no habré fracasado".

Enamorado de la Cultura y la Literatura porque "nos permiten estar en contacto con los aspectos más recónditos y oscuros de nuestro ser y enfrentarnos a ellos", tampoco ha rehuido hoy tratar sobre el fanatismo islámico, otra de las cuestiones presentes en su narrativa.

"Hay que detenerse en la lucha que existe entre la conservación de la idea de democracia, proveniente de Occidente, con el poder de las mezquitas. Algo fascinante", ha apostillado.

Por otra parte, ha dicho envidiar a los periodistas por poder practicar el "estilo más puro, más perfecto, aunque seguro que los periodistas envidian a los escritores por la libertad que nosotros tenemos de decir lo que queremos".