Jan Fabel, alter ego del escritor Craig Russell, busca un caníbal en Carnaval

  • Hamburgo (Alemania), 12 feb (EFE).- En su cuarta aventura, el comisario hamburgués Jan Fabel sigue profundizando en la investigación y en la naturaleza humana con el que pretende sea su último caso: "El Señor del Carnaval", canibalismo enmascarado guiado por las obsesiones personales del escritor escocés Craig Russell.

Hamburgo (Alemania), 12 feb (EFE).- En su cuarta aventura, el comisario hamburgués Jan Fabel sigue profundizando en la investigación y en la naturaleza humana con el que pretende sea su último caso: "El Señor del Carnaval", canibalismo enmascarado guiado por las obsesiones personales del escritor escocés Craig Russell.

"Yo no escribo sobre crímenes. Trato de poner un espejo a lo que está pasando en la sociedad contemporánea", asegura en una entrevista con Efe Craig Russell, escritor meticuloso que hila lecciones de historia y antropología bajo la excusa de la captura de un asesino en serie.

Tras presentar a Jan Fabel en "Muerte en Hamburgo", el escritor y ex policía, que se declara "germanófilo", tiene ya en las librerías españolas y latinoamericanas "El Señor del Carnaval" (Roca Editorial), un nuevo rompecabezas para el hamburgués en el que se demuestra "cómo, siendo individuos muy complejos y altamente civilizados, seguimos siendo prácticamente iguales que hace 10.000 años".

Jan Fabel viste como el autor, siente sus mismas obsesiones y ambos se embarcan en similares estados de ánimo mientras la novela se está escribiendo. "Me gusta pensar que, si hubiera seguido mi carrera en la policía, habría sido como él", confiesa.

Con su estilo directo, a veces excesivo y escatológico, a veces moderado y discursivo, Russell elige esta vez como escenario principal Colonia, donde un asesino en serie amenaza con repetir, como en los dos años anteriores, un crimen de tintes antropófagos en pleno Carnaval.

Además, el mafioso ucraniano Vitrenko, villano de la primera aventura de Fabel, resurge ahora en un juego del gato y el ratón en el que intervendrá la antigua policía Maria Klee, que ha dejado de lado la estrategia legal para ceñirse a la venganza sanguinaria, así como Taras Buslenko, comandante de las fuerzas especiales de Ucrania.

Un puzzle en el que Russell va dibujando poco a poco la contradicción: los efectos de una sociedad de avance frenético que globaliza también en el crimen -para cuyo reflejo Alemania es "perfecta"- y el retrato del miedo "como la manera que nos retrotrae a nuestros comportamientos más atávicos", asegura.

Así, como a él le gusta explicar, la investigación avanza en horizontal y en vertical. Por un lado, hacia la resolución del crimen en sí mismo. Pero por otro, hacia las profundidades esenciales del hombre.

"El Señor del Carnaval" encuentra, entonces, su mayor interés en los asuntos colaterales que emergen en la trama policiaca. Destapa el tabú del canibalismo -con escalofriantes digresiones a el episodio de Holodomor en Ucrania- o reflexiona sobre las identidades poliédricas.

"Yo he cambiado dramáticamente en mi vida, me he reinventado tres veces", reconoce el escritor, ex policía y ex creativo publicitario, que apunta "reencarnaciones" sorprendentes como las de "algunos terroristas que acaban perteneciendo al sistema de poder".

Russell vive con entusiasmo el proceso de investigación de sus novelas. "Conforme investigo, el libro cambia de rumbo e incluso los personajes a veces no reaccionan como yo quisiera. De alguna manera se independizan de mí".

Pero, "al contrario que Fabel, en mi caso la investigación me llevó a partes tan oscuras, a un nivel de miseria en el que tuve que obligarme a parar allí, a decirme que ya era suficiente", afirma.

Ilustra esto asegurando que, durante la preparación de la novela -en la que carga también con el efecto normalizador que internet tiene sobre determinadas patologías- se escandalizó al encontrar en el portal de subastas online eBay un guante degollador usado en un campo de concentración croata durante la Segunda Guerra Mundial.

"Cuento de muerte" y "Resurrección" completan esta saga -de la que Russell promete dos entregas más y una adaptación televisiva en Alemania- que disfruta de gran éxito en Europa y que en el mercado en español espera, con su cuarta entrega, entrar en el imaginario del lector como ya lo han hecho los libros de Henning Mankell, Stieg Larsson o Michael Connelly.

Mateo Sancho Cardiel