Kureishi se sentirá "fracasado" si con la novela 'Algo que contarte' no molesta a nadie

BARCELONA, 19 (EUROPA PRESS) El escritor inglés de origen pakistaní Hanif Kureishi se sentirá "fracasado" si con su nueva novela, 'Algo que contarte' (Anagrama/Empúries) no molesta a nadie, porque "desde siempre" las obras de arte han suscitado quejas, y eso es "lo que mide su éxito", aseguró hoy en Barcelona. "Si molesta a la gente es señal de que esa escritura está viva, y cuanto más moleste, más genuina es la obra", indicó, no sin precisar que esas quejas le motivan para seguir "hablando y escribiendo" y asumir que escribir comporta "meterse en problemas". El autor de 'El buda de los suburbios' (Anagrama) vuelve ahora con una novela polifónica en la que tiene la voz cantante un psicoanalista y escritor de mediana edad, Jamal Khan, cuya vida sosegada se ve turbada por el idilio entre su hermana Miriam, tan exuberante como inculta, y su mejor amigo, Henry, un dramaturgo refinado. A partir de este amor tan imposible como real, Jamal tiene que afrontar una crisis existencial. "La novela habla de la esperanza" que, a menudo, significa "buscar el placer de estar vivos", explicó Kureishi en referencia al protagonista, que se promete que antes de morir irá a visitar todos los museos de Barcelona. Al autor también le gustan los museos barceloneses, y siempre que visita la ciudad pasa por el Museu Picasso. Preguntado sobre la carga autobiográfica de la novela, Kureishi negó que la tuviese, ya que se reduce a un par de pinceladas: sólo reflejó su experiencia durante un viaje a Pakistán que el protagonista también hace y unos textos pornográficos que escribió durante los años 70 y que también se ven reflejados en la trama. DOCUMENTARSE DE BURDELES "Como haría cualquier artista", por ejemplo Francis Bacon o Samuel Beckett, dijo Kureishi, "hay gran parte" de su personalidad en 'Algo que contarte'. "Aquí radica la grandeza de los artistas", añadió. En todo caso, y a la vista de la trepidante trama de 'Algo que contarte', Kureishi puntualizó que lleva una vida "mucho menos" interesante de lo que pueda parecer porque, por ejemplo, se documentó sobre los burdeles de Londres a través de Google, ya que a su mujer no le hizo mucha gracia que fuese 'in situ' a ver sus características y, poco a poco, se fue convirtiendo en uno de esos quehaceres que se posponen con cualquier pretexto.