La escritora Lola Beccaría anima a abandonar el individualismo en 'El arte de perder', una historia de amor en Internet

La obra cuenta "como se ama hoy en día" y "las dificultades que hay para amar" en un momento dominado por "perfiles altos de exigencia"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 (EUROPA PRESS)

La escritora ferrolana Lola Beccaría presentó hoy en Santiago su última novela, 'El arte de perder' (Planeta), donde hace un llamamiento a potenciar el diálogo entre hombres y mujeres y a abandonar "el individualismo" a través de una historia de amor en Internet.

Según explicó la autora en una entrevista concedida a Europa Press, la novela trata de ser "una historia sobre el amor pero muy moderna" que "hablase al mismo tiempo de algo tan intemporal como el amor" pero "de como se vive en los tiempos actuales".

Así, Beccaría construye su historia sobre la relación de dos personas que se conocen en un chat de Internet, "el lugar más extremo de la actualidad". "Hoy en día hay algo radicalmente distinto, llama la atención que el 60 por ciento de las parejas nacen a través de Internet y esto ha cambiado la forma de relacionarse", explicó Beccaría.

En concreto, aseguró que el conocimiento cara a cara "aporta referencias que no engañan", ya que "los sentidos del ser humano sirven para investigar a la persona", mientras que a través de la red "puedes engañar" a través de "datos curriculares" y con un "estilo narrativo". "Para seducir por Internet no tienes que ser el más guapo, si no el que mejor escribe", señaló.

CLAVE DE MISTERIO

Además, la autora, ganadora del premio Azorín 2009, consideró que la historia está construida "en clave de misterio". "En la vida hay más misterio que los crímenes", puntualizó, "el amor es un misterio inmenso".

Asimismo consideró "interesante" la sensibilidad de los hombres que "han sufrido de alguna manera la merma de su manera de expresar los sentimientos", algo que, apuntó, no ha sucedido con las mujeres. "A causa de la sociedad patriarcal, las emociones se las quedaron las mujeres y los hombres tienen ese hándicap", sentenció.

En esta línea, Beccaría cree interesantes las emociones masculinas porque "están constreñidas" y aseguró que "son de gran riqueza porque están agazapadas y no dejan alcanzarlas ni a las mujeres".

Además, afirmó que la novela es también un "proceso de negociación" de la protagonista consigo misma "sobre hasta donde puede llegar", una negociación "muy interesante porque es muy actual".

DIALOGAR

Por otra parte, indicó la autora, la novela trata de hacer reflexionar al lector "hasta que punto la sociedad está haciendo una especie de absurdo camino en contra de dialogar" y las personas no intentan "encontrarse en algún punto".

"No podemos estar siempre con la dignidad abanderada", criticó la escritora, porque "las posturas radicales no valen para nada si no para quedarse uno solo" y "sacan lo peor de uno mismo y lo peor de los demás".

Beccaría, que esta tarde presentará su libro en su Ferrol natal, apuntó que hoy en día "la sociedad desde un punto de vista psicológico está neurótica", ya que las personas "han exacerbado de tal manera el yo con la escusa del individualismo y la libertad que el ego se ha deformado".

En contraposición, sostuvo, "el amor es salirse de uno" para "que haya fusión con el otro", es "un proceso de conocimiento" al que "las mujeres parece que todavía tienen cogido el truco".

Además, consideró que "a amar se aprende" y reiteró que "también los hombres son víctimas". "Hombres y mujeres tendríamos que buscar un punto de diálogo, comprender al otro y llegar a un punto de empatía. Hay que ponerse en la piel del otro, todos somos víctimas de la sociedad patriarcal", sentenció.

LIBRO FEMINISTA

En esta línea, Beccaría rechazó roles preconcebidos y apostó porque su libro es "también un libro feminista" aunque "desde otro punto, menos "radical", ya que, no es necesario "llevar el terrorismo a la vida íntima, en lo íntimo lo ideal es el amor", explicó.

La historia, confirmó la autora, trata de "contar como se ama hoy en día" y "las dificultades que hay para amar", motivados en su mayoría por la existencia de "perfiles altos de exigencia y miedo a hacer el ridículo porque los modelos que hay son muy estrictos y muy exigentes", por lo que apostó por "cambiar los modelos de encuentro". "Todo el mundo exige y nadie da, por eso no funciona el amor", zanjó.