La última novela de Maruja Torres fue para ella como "un collar corto con el que atar el dolor" por los amigos fall

VALLADOLID, 3 (EUROPA PRESS)

Maruja Torres comentó en Valladolid que su última novela, 'Esperadme en el cielo', con el que ganó el Premio Nadal 2009, supuso "un collar corto con el que atar el dolor" ya que en esta historia ella misma, como protagonista, se reúne en el más allá con sus amigos, ya fallecidos, Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán.

Así lo aseguró hoy, en el marco de la 42 Feria del Libro de Valladolid, en un acto en el que estuvo acompañada por el novelista vallisoletano Rubén Abella quien comentó, en este sentido, que la memoria "es dolorosa" porque, cuando uno escribe, "hay cosas que te vienen a la mente que pueden ser dolorosas".

De este modo, se acercaron a Valladolid dos autores de moda puesto que Maruja Torres ganó este año el Premio Nadal con su obra 'Esperadme en el cielo' mientras que Rubén Abella fue finalista con su 'Libro del amor esquivo'.

Así, ambos autores destacaron las semejanzas entre sus dos últimas novelas ya que, según aseguró Torres, son obras "complementarias" mientras que Abella matizó que en las dos novelas tratan temas relacionados con las cosas que faltan a las personas.

Además, Rubén Abella destacó el sentido del humor de las novelas sobre las que Torres aseveró que tratan temas como las falsas apariencias en las que la gente se queda con una imagen suya "que no refleja" lo que realmente son.

En este sentido, Abella afirmó que en su obra literaria las falsas apariencias se están convirtiendo en una obsesión casi desde su novela 'La sombra del Escapista' con la que ganó el Premio Torrente Ballester en 2002.

"CAMBIO POR DENTRO"

Respecto al hecho de que haya sido finalista del Premio Nadal, ganado precisamente por Maruja Torres, Abella comentó que sintió "un cambio por dentro" aunque continua escribiendo igual que cuando empezó. Así, también mostró el apoyo con el que cuenta por parte de su editorial que le "cuida y respeta".

Sobre sus novelas, Abella comentó que trabaja con "proyectos largos" con una idea inicial que "puede cambiar" y señaló que la novela en la que trabaja ahora "va de un suceso traumático" que pasa en el seno de una familia. Además, comentó que tendrá "mucho de autobiográfico" y de la capital vallisoletana. "Puede que se titule 'Valladolid'", bromeó.

Ambos autores trabajan en la promoción de sus dos novelas, ganadora y finalista del Nadal, donde se divierten "mucho". "Rubén tiene una cosa que me encanta que es que se fija en lo esperpéntico de la vida", comentó Maruja Torres sobre su relación con el autor vallisoletano.

En este sentido, Rubén Abella destacó sólo "cosas buenas" de Torres mientras que recordó el primer encuentro que tuvo con la autora catalana en la sala del jurado cuando se entregó el Premio Nadal. "Hola, qué chico tan guapo, no te preocupes que te voy a tratar como una madre", aseguró Abella que Torres le dijo.

Por otra parte, Maruja Torres comentó que cuando acabe la promoción de 'Esperadme en el cielo' volverá a Beirut, ciudad en la que reside, "para descansar" porque aquí en España "es posible que acabara adormilada".

Además, Abella destacó una de sus pasiones, la fotografía, sobre la que señaló que la creación fotográfica "es la misma" que en el caso de la literatura aunque la diferencia "está en la herramienta", en un caso las palabras y, en otro, las imágenes.

Finalmente, Torres recordó sus inicios en el mundo del periodismo del que comentó que en un primer momento "no era apetecible". "Más o menos como ahora pero con Franco", comentó. Sin embargo, Maruja Torres añadió que finalmente le gustó el periodismo, que le dio "madurez humana" por lo que ahora echa de menos el trabajo de reportera.