Lexicógrafos de la RAE elogian el "Casares", "un lujo de diccionario"

  • Ana Mendoza.

Ana Mendoza.

Madrid, 18 dic.- Los académicos y lexicógrafos José Manuel Blecua, José Antonio Pascual, Manuel Seco y Pedro Álvarez de Miranda consideran una buena noticia que se haya reeditado el "Diccionario ideológico" de Julio Casares, "una obra fundamental para todo el mundo" y "un lujo para una lengua".

Este diccionario "es una pieza clave para periodistas y escritores", afirma en declaraciones a Efe Blecua, director de la RAE, con motivo de la reedición por parte de Gredos de este libro, que la editorial Gustavo Gili publicó por primera vez en 1942 y que el propio autor revisó y actualizó en 1959.

La edición que rescata Gredos es la del 59 y se publica tal como la dejó su autor. Ese es quizá el único pero que ponen los cuatro académicos consultados: que no se haya modernizado la obra más conocida de quien fue "uno de los principales lexicógrafos del siglo XX", señala Seco.

"Desde el año 59 hasta ahora, ha llovido mucho sobre el idioma, sobre la historia de España y los españoles, y van a notarse muchas deficiencias", dice Seco, autor del "Diccionario del español actual".

"No está la palabra 'bolígrafo', porque no existía cuando se publicó, ni están todas las novedades que ha habido desde entonces", comenta Pascual, vicedirector de la RAE y coautor del "Diccionario crítico etimológico hispánico", de Joan Corominas.

"Es un poquito fuerte reeditar sin actualizar un diccionario que es de 1959, la segunda edición, y la primera del 42", afirma Álvarez de Miranda, quien, no obstante, cree que "siguen manteniendo su utilidad" la parte sinóptica y la parte analógica del "Casares", las principales contribuciones de esta obra.

Casares "tuvo muchísimo mérito" al llevar a buen puerto su diccionario, cuya "originalidad" es que trata de conducir del significado al significante o como dice su autor, "desde la idea a la palabra; desde la palabra a la idea", subraya Álvarez de Miranda, director de la nueva edición del "Diccionario de la RAE", que se publicará en octubre del próximo año.

El "Diccionario ideológico""supone un cambio total", asegura Blecua. "Es la ruptura con el orden alfabético y supone el concepto de las ideas asociadas a las palabras, un concepto muy nuevo" que Casares planteó en 1921, en su discurso de ingreso en la Academia, y que no fue aceptado por quien entonces la dirigía, Antonio Maura.

Ese rechazo no le extraña a Pascual: "Es muy difícil encajar una idea como la que defendía Casares. Los pioneros son incomprendidos casi siempre".

Álvarez de Miranda cree que, cuando la Academia se opuso al proyecto de Casares, "se produjo un malentendido, porque él no llegaba a decir que la Academia dejara de publicar su actual diccionario sino que, además del DRAE, hiciera el ideológico".

Pascual tiene claro que el "Casares""es un lujo para una lengua", sobre todo porque, "por primera vez, practica un criterio que en lexicografía se va imponiendo: relacionar las palabras".

Seco es otro entusiasta de este diccionario, un libro "fundamental para todo el mundo, porque sustituye con ventaja a los diccionarios de sinónimos".

El autor del "Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española" recuerda que, en los años setenta, el secretario de Julio Casares le ofreció actualizar el "Diccionario ideológico".

"Como yo tenía experiencia de lo que era hacer un diccionario, dije que no podía hacerme cargo de eso, pero consideraba que valía la pena hacer una revisión y actualización de ese diccionario", afirma Manuel Seco, para quien "es una lástima" que no se haya actualizado ahora el "Casares".

Esta obra "está llena de elementos útiles", subraya Blecua antes de asegurar que Casares "está muy vivo en la Filología española. Es como Rafael Lapesa, son figuras que permanecen siempre".