Maruja Torres cree que "el reporterismo ha muerto"

  • Zaragoza, 16 abr (EFE).- Vivimos, para la escritora Maruja Torres, en un momento de desolación y de crisis global en el que "el reporterismo ha muerto", pero el periodismo debe tener "esperanza" y no entregarse al mercado, capaz de "convertirte en una pieza del mecanismo que posteriormente te expulsa".

Maruja Torres cree que "el reporterismo ha muerto"

Maruja Torres cree que "el reporterismo ha muerto"

Zaragoza, 16 abr (EFE).- Vivimos, para la escritora Maruja Torres, en un momento de desolación y de crisis global en el que "el reporterismo ha muerto", pero el periodismo debe tener "esperanza" y no entregarse al mercado, capaz de "convertirte en una pieza del mecanismo que posteriormente te expulsa".

Este es el oscuro panorama descrito por la escritora catalana en Zaragoza durante la presentación de su novela "Esperadme en el cielo", ganadora del Premio Nadal, un libro "mágico" que "lucha contra el tiempo" y con el que pretende recuperar a sus buenos amigos fallecidos Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán.

A su juicio, cualquier tiempo pasado "no fue mejor", sobre todo porque hubo unos años en los que se vivió en España bajo un régimen dictatorial, pero "no nos dábamos cuenta de que el mercado podía ser incluso más atroz".

La crisis global actual es sobre todo "de principios y de valores" y por ello lo que se debe cambiar es el sistema, "aprender otras cosas, otra forma de vida". Definitivamente, "en la desolación hay que tener esperanza", ha subrayado.

A los periodistas jóvenes, con talento, les ha lanzado un mensaje positivo, de fuerza y de lucha, para que no se rindan y se entreguen al mercado, aunque es realista: el verdadero reporterismo "ha muerto", porque "el bueno, se hace con dinero", ha sentenciado.

Quizá ésta fue una de las razones por las que Maruja Torres decidió marcharse a vivir a Beirut, ciudad de recuerdos donde dio forma a su libro, un "cuento para adultos" con el que quería reencontrarse con sus amigos muertos "para ver qué pasaba".

La novela ha sido para ella "una segunda oportunidad" con "gente insustituible", pero también un compendio de sentimientos surgidos de "un vacío muy grande" y una "historia del aprendizaje a envejecer", en la que cobra especial protagonismo la fuerza del amor, de la amistad y de la memoria.

Escribir esta historia ha hecho reír a Maruja Torres, pero también llorar, al revivir momentos irrepetibles con Terenci Moix y Manuel Vázquez Montalbán, con quienes compartía la convicción de que "la cultura es la herramienta para vivir y fuente de felicidad".

A pesar de todo, no es un libro dramático, sino una comedia escrita para que la gente "la lea con sencillez" y "nos oiga tal y como nosotros hablábamos", porque en definitiva "Esperadme en el cielo" es "una pequeña venganza" de Maruja Torres y una rebeldía contra el tiempo y la muerte, eso sí, "a sabiendas de que vas a perder".