Poetisa Idea Vilariño deja un legado clave para la literatura uruguaya

  • Montevideo, 28 abr (EFE).- La poetisa, ensayista y crítica literaria Idea Vilariño, quien falleció hoy a los 89 años, fue una de las principales figuras de la Generación del 45 en la literatura uruguaya, junto a autores como Mario Benedetti o Juan Carlos Onetti.

Poetisa Idea Vilariño deja un legado clave para la literatura uruguaya

Poetisa Idea Vilariño deja un legado clave para la literatura uruguaya

Montevideo, 28 abr (EFE).- La poetisa, ensayista y crítica literaria Idea Vilariño, quien falleció hoy a los 89 años, fue una de las principales figuras de la Generación del 45 en la literatura uruguaya, junto a autores como Mario Benedetti o Juan Carlos Onetti.

Nació en Montevideo el 18 de agosto de 1920 en el seno de una familia de artistas.

El padre, Leandro Vilariño, de origen gallego, era anarquista y poeta, y a los cinco hijos de su matrimonio con Josefina Romaní les puso los nombres de Poema, Azul, Alma, Idea y Numen.

Idea Vilariño se convirtió enseguida en una de las figuras más destacadas de la poesía uruguaya con obras como "La suplicante" (1945) y "Paraíso perdido" (1949), dos de sus primeras publicaciones.

Antes de cumplir los treinta años, Vilariño ya era ampliamente reconocida en el Río de la Plata, donde también destacó por su labor en otras disciplinas, como la crítica literaria y la traducción.

Estudiosos de todo el mundo se interesaron pronto por su poesía, aunque Vilariño rechazó durante casi toda su vida promocionar su nombre y fue reticente a comentar sus poemas, la mayoría vertebrados en torno a las temáticas del amor y la muerte.

En un estudio sobre la escritora, el profesor Fernando Casales destaca cómo la poetisa abordó esos temas "inyectándoles savia nueva" y dándoles "luz en formas poéticas que la ubican entre las voces más destacadas de los literatura hispanoamericana".

Vilariño trabajó como profesora de Literatura de enseñanza secundaria desde 1952 hasta el golpe de Estado que implantó la dictadura en Uruguay en 1973.

En 1985, con la reinstauración del sistema democrático, la escritora obtuvo la Cátedra de Literatura Uruguaya en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de la República.

Vilariño también fue reconocida como compositora de canciones, entre las que destacan dos títulos míticos de la música popular uruguaya: "A una paloma", que fue adaptada por Daniel Viglietti, y "La Canción y el poema", musicalizada por el maestro Alfredo Zitarrosa.

Sus traducciones, algunas de textos de Shakespeare, fueron elogiadas en el ámbito académico e incluso llegaron a ser representadas en salas teatrales de Montevideo.

Vilariño también publicó artículos en diarios como "Marcha", "La Opinión", "Brecha" y "Texto crítico", y fue una de las fundadoras, en 1957, de la revista uruguaya "Clinamen".

Aunque sólo llegó a publicar cinco números, "Clinamen" sirvió como plataforma de expresión para un núcleo joven de escritores uruguayos que más tarde pasó a denominarse la Generación del 45.

Además de la propia Vilariño, se considera integrantes de este grupo a los autores uruguayos Juan Carlos Onetti, Mario Benedetti, Mario Arregui, José Pedro Díaz, Ángel Rama, Juan Carlos Real de Azúa y Amanda Berenguer, entre otros.

Pese a su reticencia a promocionar su obra poética, en 1997 Vilariño concedió una entrevista a Rosario Peyrou y Pablo Rocca, fruto de la cual nació el documental "Idea", dirigido por Mario Jacob.

En su obra "Idea Vilariño. La vida escrita" (2007), Ana Inés Larre Borges y Virginia Friedman destacan el apasionado romance que Vilariño mantuvo con Onetti, con el que nunca llegó a casarse, pero al que al parecer están dedicados sus principales poemas de amor.

"Nocturnos" (1955), "Poemas de amor" (1957), "Pobre mundo" (1966) y "Poesía" (1970) son algunos de los principales títulos de la obra poética de Vilariño, que ha sido traducida al inglés, el italiano, el alemán, el portugués y el ruso.

La polifacética escritora murió a los 89 años de edad en su ciudad natal, en el marco del postoperatorio de una intervención por obstrucción intestinal.

En su poema "Si muriera esta noche", Vilariño dejó escrito: "(...) si ahora/entornando los ojos me muriera/sintiera que ya está/que ya el afán cesó/y la luz ya no fuera un haz de espadas/y el aire ya no fuera un haz de espadas/y el dolor de los otros y el amor y vivir/y todo ya no fuera una haz de espadas".