Sepúlveda afirma sentirse "feliz" hablando de Chile pues ha cambiado "mucho y para bien" en los últimos años

Beneyto dice que la Crisis del 29 fue un "catalizador" del ascenso de Hitler pero cree que no hay paralelismo con la situación actual

VALENCIA, 24 (EUROPA PRESS)

El escritor chileno Luis Sepúlveda afirmó hoy que se siente "feliz" hablando de su país, pues ha cambiado "mucho y para bien" en los ocho últimos años, desde que llegara al poder Ricardo Lagos, ya que ahora "hay más de 500 altos cargos" del régimen de Augusto Pinochet que "están en la cárcel, morirán en ella y pagarán lo que hicieron".

Sepúlveda realizó estas declaraciones en la presentación en Valencia de su novela 'La sombra de lo que fuimos', ganadora de la XIII edición del Premio Primavera de Novela 2009. En el acto, celebrado en El Corte Inglés de Nuevo Centro también participó el escritor valenciano José María Beneyto, finalista del certamen con 'Los elementos del mundo'.

El chileno indicó que su novela 'La sombra de lo que fuimos' evoca el Chile de Salvador Allende y el golpe de Estado de Augusto Pinochet mediante una historia de "humor y amor" de cuatro "perdedores, sexagenarios y militantes de izquierdas" que se vuelven a reunir tras 35 años, para "dar el último golpe", que será "un último acto de coraje".

El escritor señaló que 'La sombra de lo que fuimos' nace de "una anécdota", que ocurrió hace cuatro años cuando se reunió con un grupo de amigos que habían sufrido exilio y cárcel tras el golpe de Estado de Pinochet y "comenzaron a contar anécdotas humanas de la época en la que todos pertenecían al Gobierno de Salvador Allende".

La historia de la novela transcurre en un sólo día, durante el reencuentro de los cuatro militantes de izquierdas que habían sido derrotados por el Golpe de Estado, 35 años antes. Durante todo el relato pulula el personaje "etéreo" de Allende, de quién Sepúlveda resaltó que fue una persona "emblemática", un mandatario que "entendió que los chilenos éramos un oasis de América del Sur", ya que el país andino tenía "una burguesía ilustrada con inmigrantes republicanos españoles". "En este barco de la inmigración llegó un tesoro cultural", añadió.

Sepúlveda explicó que trata toda esta historia con una mirada "irónica", que le hace ver todos "los errores que cometió la ultraizquierda en el pasado" por "inexperiencia". "Eran meteduras de pata, no de mano, ya que no hubo corrupción". Además, reveló que en su obra también "juega con los elementos del azar y la casualidad".

Por su parte, el finalista del certamen, José María Beneyto, explicó que su novela histórica 'Los elementos del mundo' recorre el ascenso al poder de Adolf Hitler a través de un personaje que se deja "arrastrar y seducir" por el régimen nacionalsocialista, y valoró que en la Alemania actual "se mantenga vivo y abierto el sentimiento de culpa para que no vuelva a ocurrir esa barbarie".

Asimismo, recordó que la Crisis del 29 fue un "catalizador" del nazismo, pero consideró que "no se pueden establecer paralelismos" con la coyuntura actual.

Beneyto cuenta en 'Los elementos del mundo' una historia que traslada al lector a los juicios de Nuremberg, donde un jurista que participó en las leyes que desmantelaron la República Democrática de Weimar y, por tanto, ayudaron al establecimiento del nacionalsocialismo, es sometido a un impecable interrogatorio en el que rememorará su vida y la historia de Alemania desde el final de la I Guerra Mundial hasta la derrota de Hitler.

"UN SER HUMANO"

En este sentido, dijo que le ayudó a escribir la novela haber vivido en Alemania varios años y se preguntó "cómo fue posible que un país con una cultura tan rica como el germano cayera en la barbarie nazi". No obstante, aclaró que "no plasmó al personaje ni como un monstruo ni como una caricatura, sino como un ser humano" e "intentó imaginar la situación debajo de su piel". Aunque defendió que su texto no es "exculpatorio", pero "el paso del tiempo permite entrar a conocer la Historia".

Preguntado por los paralelismos con el régimen franquista, comentó que en España ha habido un "acercamiento distinto" a su historia y agregó que no cree que sea equiparable porque el genocidio de los judíos "no es comparable a lo que ocurrió en España". Apuntó, no obstante, que los alemanes hicieron "una pedagogía insistente y continuada".

Luis Sepúlveda, en referencia al libro de Beneyto, afirmó que el nazismo "negó la complejidad de la vida", tan característica de los alemanes, destacó, mediante "un discurso reduccionista: los culpables de todo eran los judíos".