Un día para grabar un tiroteo en el Museo Guggenheim de Nueva York

Fachada del Museo Guggenheim de Nueva York

Fachada del Museo Guggenheim de Nueva York

The International: dinero en la sombra, que llega hoy a los cines españoles, tiene todos los ingredientes para convertirse en un éxito de taquilla: ritmo de trhiller, un reparto encabezado por dos estrellas de la talla de la australiana Naomi Watts y el inglés Clive Owen y la factura del alemán Tom Tykwer (Corre Lola corre, El perfume), que hace así su debut en Hollywood. El filme incluye además una escena de tiroteo en el emblemático Museo Guggenheim de Nueva York cuya complicada realización conforma en sí misma otra historia, la de unos minutos de cinta que demandaron más tiempo de trabajo que todo el metraje.

Para poder rodar dentro del Guggenheim, lo primero que necesitaban los productores de The International era obtener un permiso. Sin embargo, tras dos años de negociaciones con las autoridades del museo, loúnico que consiguió el equipo a las órdenes de Tykwer –con bastante menos suerte que Ron Howard y su Código da Vinci rodado en el Louvre- fue autorización para trabajar durante un día en el interior del luminoso edificio diseñado por el arquitecto Frank Lloyd Wright.

Un permiso insuficiente. Aunque alcanzara para hacer algunas tomas, en el cine se necesita bastante más que 24 horas para recabar todo el material necesario para conseguir una larga secuencia de la complejidad que tiene un tiroteo con varios actores y numerosos extras. Además no se podían poner en riesgo las obras de arte ni interferir con el nutrido calendario de exposiciones temporales que tiene el museo.

El equipo de producción pensó entonces en construir una réplica. Y con una nueva autorización de la Junta de Administración del Guggenheim en la mano se trasladó a Berlín a buscar localización para el falso edificio de arte. Ningún set de filmación ofrecía un espacio circular tan grande, así que finalmente se escogió una rotonda para locomotoras que el diseñador de producción veía desde su ventana.

El Guggenheim aportó bocetos originales y planos de sus archivos y un programa informático para su reproducción. La réplica del museo neoyorkino demandó 16 semanas de obras al mando de la experta en arquitectura Bettina Lessnig y del departamento encabezado por los directores de arte Sarah Horton y Uli Hanisch, quienes idearon un andamiaje y un sistema de suspensión para montar la estructura en espiral. Otro grupo de trabajo debió ocuparse de conseguir reproducciones de calidad para poblar las paredes del falso museo.

Aún así las cosas no fueron fáciles. La compleja secuencia debió grabarse en dos fases debido a la altura irreproducible del bloque circular central del Gugghenheim. Primero se rodó lo que sucedía entre las plantas tres y siete, luego se derribó esa estructura, se construyó una nueva encima de la anterior y se rodó lo que ocurría en la película entre la rampa y el tercer piso del museo.

Fueron seis semanas y media de rodaje. El director ha confesado que esa parte de la película ha supuesto tanto esfuerzo y dedicación que por momentos dudó en darle más relevancia aún a la escena. "Hubo veces que pensamos que el filme debía llamarse The Guggenheim por la cantidad de energía, concentración y planificación que la secuencia requería, tanto del museo real como del set", ha bromeado Tykwer.

The International: dinero en la sombra está inspirada en lo sucedido con el Banco Internacional de Crédito y Comercio, fundado en Paquistán en los años '70 por Agha Hasan Abedi. El escándalo se produjo en 1991, cuando la poderosa entidad fue a la bancarrota y se descubrió que había estado implicada en el tráfico de armas y apoyo al terrorismo, entre otros delitos. Un hecho real que resulta de estricta actualidad en un momento de crisis financiera mundial.

En la película, que abrió el último Festival de Cine de Berlín, Owen interpreta a un agente de la Interpol y Watts a una ayudante de fiscal de Nueva York. Juntos persiguen por medio mundo al responsable del banco (interpretado por el actor Ulrich Thomsen) con el objetivo de detenerlo y llevarlo ante la Justicia.