Vikram Seth entusiasma al público con la lectura de varios poemas inéditos

  • Granada, 8 may (EFE).- El escritor anglo-indio Vikram Seth, autor de las aclamadas novelas "Un buen partido" y "Dos vidas", entusiasmó hoy al público asistente a la sesión que protagonizó en el "Hay Festival Alhambra" con la lectura de siete poemas suyos, inéditos aún en español, sobre los elementos.

Vikram Seth entusiasma al público con la lectura de varios poemas inéditos

Vikram Seth entusiasma al público con la lectura de varios poemas inéditos

Granada, 8 may (EFE).- El escritor anglo-indio Vikram Seth, autor de las aclamadas novelas "Un buen partido" y "Dos vidas", entusiasmó hoy al público asistente a la sesión que protagonizó en el "Hay Festival Alhambra" con la lectura de siete poemas suyos, inéditos aún en español, sobre los elementos.

"¡Fuego!,¡fuego!, ¡fuego!, ¡deseo!, me quemo de deseo", gritaba literalmente este escritor nacido en Calcuta en 1952, al recitar uno de sus poemas dedicados a los elementos, que son siete, si se suman los de la tradición europea con los que añaden en India y en China: "la tierra, el aire, la madera, el fuego, el metal, el agua y el espacio".

Del tono enardecido de ese poema; ese grito de ¡fuego! que pudo asustar sin duda a quienes lo escucharan desde fuera del patio de butacas del Teatro Isabel la Católica, Vikram Seth cambió de registro y pasó a la lectura reposada de sus otros versos, en un excelente ejemplo de cómo las tradiciones de Oriente y Occidente pueden fusionarse.

Seth es también pintor y amante de la música, y sus nuevos poemas tendrán acompañamiento musical, "aunque todavía no se han leído ni cantado", afirmó el escritor, durante el diálogo que mantuvo con Peter Florence, director del "Hay Festival", que en su edición granadina cuenta con la participación de numerosos escritores de países árabes y orientales.

"En este cuenco hay tierra, de donde todo nace... Aquí, en esta urna hay ceniza, polvo que no respira, madera quemada, hueso quemado, carne quemada, el barro en polvo de la muerte...", decía Vikram Seth al leer su poema "Tierra", tras haberse servido una copita de vino que, sin duda, le permitió coger fuerzas para el recital.

El público se lo agradeció con un fuerte aplauso, y uno de los asistentes le dijo, ya en el turno de preguntas, que "no hay muchos poetas que sepan leer su poesía" como lo hizo hoy Seth.

El autor de "Una música constante" no cree que haya "conflicto artístico" por el hecho de escribir en inglés y no en la lengua de su país de origen.

"Todos somos accidentes de la Historia, en cierta medida", aseguraba Vikram Seth, que creció hablando los dos idiomas, inglés e hindi. Luego, estudió en universidades británicas y americanas, y eso influyó sin duda en la lengua que eligió para escribir.

La configuración del mundo actual, prosiguió el escritor, "es injusta con aquellos que escriben en lenguas minoritarias", como puedan ser las de Holanda o Dinamarca, y, dado que en la India se hablan varios dialectos, él cree que "la forma más fácil" de llegar a los lectores indios es "escribiendo en inglés. No tienes que preocuparte de la traducción", aseguró.

Tras haber cursado estudios de economía y de filosofía, su afición por la literatura surgió "de manera arbitraria", y fue la poesía la que lo enganchó y lo llevó a escribir.

Tanto en su novela en verso "The Golden Gate" como en su famosa "Un buen partido", intentó escribir "de una manera clara". Al novelar, procura huir de la "selección brillante de palabras", porque no forma parte de la vida de sus protagonistas, y, a veces, elige incluso "el estilo un poco periodístico", como si estuviera "informando de la realidad".

Vikram Seth siente un gran interés por la caligrafía china, y cuando visitó Granada por primera vez quedó subyugado por la caligrafía árabe de La Alhambra.

En "Dos vidas", publicada por Anagrama, al igual que otros libros de este autor, Vikram Seth se adentró en la historia familiar de su tío Shanti, hermano de su abuelo, y de su esposa Henny, una alemana de origen judío, con los que convivió en Londres de joven.

"Honro a la verdad en ese libro. Hay que contar la luz y la oscuridad, la locura y la salud", decía hoy el escritor, para reconocer a continuación que no sabe hasta qué punto el novelista puede hablar "de la vida íntima" de las personas que conoce.