Los humoristas gráficos Quino e Ibáñez acaparan la atención de los barceloneses

BARCELONA, 23 (EUROPA PRESS)

Los humoristas gráficos Quino y Francisco Ibáñez fueron dos de los autores que más afluencia de lectores tuvieron para firmar libros durante el mediodía en sus respectivos estands enfrente de la plaza de Catalunya.

Ambos coincidieron en horarios y estaban ubicados a punta y punta de una larga mesa de autores, entre los que también estaban la modelo Judith Mascó.

Los seguidores de Quino comentaban el anuncio que recientemente hizo el humorista gráfico sobre su retirada temporal. En declaraciones a Europa Press, Quino explicó que hace dos años que estaba republicando páginas ya editadas anteriormente porque se encontraba en una "crisis de creatividad".

"Me tomo un tiempito a ver si cambio un poco, se me ocurren cosas nuevas, distintas. Llevo 54 años publicando sin parar, entonces me parece mejor que me tome un descanso", declaró entre firma y firma.

Entre los seguidores que esperaban para que el 'padre de Mafalda' les firmase un ejemplar, había muchos argentinos, algunos de los cuales comentaron a Europa Press que es "entendible" que haya decidido retirarse temporalmente porque "ya ha dado demasiado", aunque, tal y como ha anunciado el autor, esperan que vuelva pronto "y no se vaya nunca".

Muchos de ellos alabaron el trabajo de Quino y le explicaron que han seguido sus obras desde pequeños. Una ciudadana acudió al estand sin un libro de Quino y le pidió que le firmase otro, que no estaba relacionado con el humorista gráfico, porque quería su firma, a lo que el argentino accedió.

Por su parte, Ibáñez dibujó a su personaje Mortadelo en los distintos libros que sus seguidores le portaban. Entre las personas que esperaban para conseguir la firma habían muchos padres que pedían al humorista que les dedicase el libro a sus hijos.

Cerca de él, el escritor de 'La ruta prohibida', Javier Sierra, empezó su firma de libros, y al poco tiempo llegó Jorge Bucay, con quien se saludó efusivamente y compartió unas breves palabras.

En declaraciones a Europa Press, Sierra explicó que la Diada de Sant Jordi "se ha convertido casi en una visita de familia", ya que año tras año se encuentra con lectores que repiten en la firma de libros, o que traen a amigos o familiares para que le conozcan.

Añadió que algunos incluso compran varios ejemplares o aquellos que se vuelven a editar con una nueva portada o una edición ilustrada. "El mundo del libro es bastante singular", explicó. Las peticiones de dedicatoria suelen ser para aquel a quien le van a regalar el libro, sin embargo, comentó que en una Diada recibió una petición que le impactó, ya que una mujer le pidió que le dedicase un ejemplar a su marido acabado de fallecer.