La crisis golpea a dos de los grandes diarios, el New York Times y el Washington Post

  • Washington, 26 mar (EFE).- Los dos diarios más prestigiosos de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, se convirtieron hoy en las dos últimas víctimas de la crisis que sufre la prensa, al anunciar ajustes de plantilla para recortar costes.

Washington, 26 mar (EFE).- Los dos diarios más prestigiosos de Estados Unidos, The New York Times y The Washington Post, se convirtieron hoy en las dos últimas víctimas de la crisis que sufre la prensa, al anunciar ajustes de plantilla para recortar costes.

Ambos han justificado la medida en un intento por sobrevivir en un panorama mediático cada vez más negro, que ya se ha llevado por delante periódicos como el Rocky Mountain News, la cabecera más antigua de Colorado, y ha obligado a otros a abandonar el papel y renovarse, antes de morir.

El descenso de ingresos publicitarios y de ventas por la crisis, llevó al Washington Post a anunciar hoy su segunda ronda de prejubilaciones en lo que va de año.

Este es el cuarto intento de tomar un respiro económico del prestigioso rotativo, que desde 2003 ha hecho cuatro propuestas de prejubilaciones a su plantilla.

Entonces, contaba con 908 trabajadores entre periodistas y empleados, mientras que ahora ha quedado reducida a poco más de 700.

El año pasado, 231 empleados del periódico se acogieron a la propuesta de la dirección, con un costo de 79,8 millones de dólares, que fue desembolsado por el fondo de pensiones de la empresa.

La directora ejecutiva de Washington Post Media, Katharine Weymouth, explicó a los empleados en un memorando que se plantearán las jubilaciones a quienes ocupen puestos de trabajo prescindibles, aunque también advirtió de posibles despidos en el futuro.

Afirmó que el aumento de los ingresos por las publicaciones digitales no ha podido compensar el descenso de los de las ediciones impresas.

Motivos similares alegó el New York Times, que reducirá el salario un 5 por ciento a la mayor parte de sus empleados y despedirá a cien trabajadores, según informó en su página web.

La compañía editora del Times registró en 2008 unas pérdidas de 57,8 millones de dólares, frente a los 208,7 millones que había ganado un año antes, debido entre otros motivos al descenso de los ingresos por publicidad.

La empresa, que también controla el International Herald Tribune, The Boston Globe y otros 16 diarios y 50 páginas web, informó a finales de enero de que sólo en el cuarto trimestre del año pasado vio cómo su beneficio cayó un 47,8 por ciento respecto a 2007.

La crisis que afecta al sector ya ha arrastrado a otros grandes diarios como el Rocky Mountain News, que dejó de publicarse el pasado 26 de febrero, después de registrar unas pérdidas de 16 millones de dólares en 2008 y no encontrar a un comprador que lo rescatara.

Las nuevas tecnologías han sido la tabla de salvación para otros, como el Seattle Post-Intelligencer, que el pasado 16 de marzo publicó su última edición en papel para pasar a ser un periódico exclusivamente digital, después de 146 años de historia.

El grupo editorial Hearst, dejó de imprimir el P-I, tras perder 14 millones de dólares en el último ejercicio.

Se convirtió así en el primer gran diario estadounidense en "migrar" a internet, como dijeron sus directivos, con una plantilla de 20 periodistas en lugar de los 165 que tenía el diario.

Al igual que anunció el periódico Ann Arbor News, de Michigan, que imprimirá su último número en julio, después de 174 años, para pasar a ser un medio electrónico.

En una carta a los lectores, la directora, Laurel Champion, explicó que las pérdidas de 2008 han hecho imposible continuar con la edición impresa y el diario se convertirá en la compañía de internet AnnArbor.com LLC, que seguirá haciendo información local y de interés para la comunidad.

El Centro para la Excelencia en Periodismo auguró en su informe anual un 2009 devastador para los medios estadounidenses.

Tras recordar que los ingresos publicitarios de los periódicos cayeron un 23 por ciento en los dos últimos años y que ha desaparecido casi una quinta parte de los puestos de trabajo desde 2001, señaló que con el creciente trasvase de lectores hacia internet lo peor podría estar aún por llegar.