Saberí será liberada en las próximas horas, según su abogado

  • Teherán, 11 may (EFE).- La periodista estadounidense de ascendencia iraní, Roxana Saberí, condenada a ocho años de cárcel por espiar a favor de Estados Unidos, será puesta en libertad en la próximas horas después de que el Tribunal de Apelación decidiera acortar su condena.

Un agresión con un cuchillo desata la alarma en un colegio de Alemania

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Teherán, 11 may (EFE).- La periodista estadounidense de ascendencia iraní, Roxana Saberí, condenada a ocho años de cárcel por espiar a favor de Estados Unidos, será puesta en libertad en la próximas horas después de que el Tribunal de Apelación decidiera acortar su condena.

Según la oficina de su abogado, la reportera podría salir de la cárcel de Evin esta misma tarde, después de que la corte redujera a dos años la pena tras la vista celebrada el domingo en Teherán.

Además, le ha impuesto la prohibición de ejercer el periodismo en Irán durante cinco años, aunque podrá abandonar el país en el momento que decida.

El caso Saberí ha mantenido en vilo desde hace tres meses a la administración norteamericana y en especial al presidente Barack Obama, que ha realizado varios llamamientos en favor de la joven.

La reportera fue arrestada el pasado 31 de enero, al parecer cuando se disponía a comprar vino para una fiesta, sustancia cuyo consumo está proscrito en Teherán.

Diez días después se puso en contacto con sus padres, residentes en la localidad estadounidense de Fargo, para informarles de que había sido detenida, aunque les pidió que no hicieran nada ya que confiaba en ser liberada pronto.

Alarmado por la falta de noticias, su padre decidió acudir a la prensa el 28 de febrero para denunciar la desaparición de su hija.

Desde entonces, el proceso se enmarañó hasta quedar enredado en cuestiones políticas.

Dos días después de que su padre diera la voz de alarma, el portavoz del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Hasan Qashghavi, aseguró que había sido arrestada por carecer de acreditación de prensa.

Un mes más tarde, la Fiscalía la acusó de espionaje y en un juicio rápido y a puerta cerrada la condenó a ocho años de prisión por espionaje.

Tras conocerse la sentencia, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, envió una carta a la propia fiscalía para pedir que se realizara un proceso justo y se le otorgaran a Saberí las herramientas adecuadas para su defensa.

Ayer, durante las cinco horas que duró la vista, la periodista pudo presentar su alegaciones, explicó su abogado.

El caso Saberí ha coincidido con la oferta de reconciliación extendida por el presidente norteamericano al régimen de los ayatolá, con el que su país rompió los lazos diplomáticos hace tres décadas.

Obama ha sugerido emprender un nuevo camino si Teherán decide abrir el puño.

La oferta ha creado cierta inquietud en el seno de la corriente más conservadora del régimen y sembrado semillas de división entre los moderados y los más inmovilistas.

Saberí, hija de padre iraní y madre japonesa, llegó a Teherán hace seis años y desde entonces trabajó para medios británicos y estadounidenses como la cadena BBC o Fox News.

Actualmente, se hallaba en el país al parecer recopilando información para escribir un libro.

Según su padre, Saberí mantuvo una huelga de hambre en la prisión de Evin que obligó a que fuera ingresada, extremo que han negado las autoridades iraníes.