El Museo del Traje de Madrid acoge una exposición sobre tacones de aguja

  • Madrid, 7 may (EFE).- Convertidos en piezas fundamentales en la indumentaria femenina, en auténticos fetiches, los zapatos han ido evolucionando a lo largo de la historia y punto de inflexión en la misma fue la creación de los tacones de aguja, a los que el Museo del Traje dedica la exposición "Tacones de aguja. Fascinación y seducción".

El Museo del Traje de Madrid acoge una exposición sobre tacones de aguja

El Museo del Traje de Madrid acoge una exposición sobre tacones de aguja

Madrid, 7 may (EFE).- Convertidos en piezas fundamentales en la indumentaria femenina, en auténticos fetiches, los zapatos han ido evolucionando a lo largo de la historia y punto de inflexión en la misma fue la creación de los tacones de aguja, a los que el Museo del Traje dedica la exposición "Tacones de aguja. Fascinación y seducción".

Formada por 78 zapatos, además de por varios tacones sueltos entre los que se encuentra uno de los primeros tacones de aguja fabricado en 1953, la muestra ha sido organizada por el Museo del Calzado de Vigevano (Italia) y llega a Madrid tras su exhibición en la ciudad italiana, en Vaasa (Finlandia) y en Nueva York.

El zapato de tacón de aguja, también conocido como stiletto, nació en 1940 cuando Christian Dior presentó la colección New Look, en la que la silueta de la mujer recuperaba y realzaba sus formas más femeninas y sofisticadas, pero hasta la década de 1950 no fue posible producir tacones lo suficientemente sólidos y resistentes para su comercialización.

Un zapato verde de satén que perteneció a Marilyn Monroe, quien afirmó en una ocasión: "No sé quién habrá inventado los tacones de aguja, pero nosotras, las mujeres, le debemos mucho", y diseños de los 50 y 60, edad de oro de estos diseños, forman la primera parte de la exposición ideada con el objetivo de mostrar la evolución cronológica del tacón de aguja.

Y lo hace presentando el stiletto no sólo como imagen, diseño y prototipo, sino también como producto útil y definido para el consumo. Además, en la muestra se evidencia el rol desarrollado por algunos productores vigevaneses de vanguardia que, a partir de 1953, estaban inmersos en una especie de competición para realzar un tacón lo más sutil y duradero en el tiempo.

La segunda parte de la exposición se dedica al stiletto en el siglo XXI, y pone énfasis en los últimos diseños e innovaciones y en la tendencia a la exageración. "Las principales diferencias con los diseños de años anteriores son que los tacones tienen más altura y se vuelven más complicados y originales", ha comentado Pier Luigi Muggiati, comisario de la muestra y director del Museo Internacional del Calzado de Vigevano.

En las vitrinas se pueden admirar ejemplos del calzado italiano y de otros países elaborados por los grandes nombres del mundo de la moda como Manolo Blahnik, Christian Louboutin, Jimmy Choo, Givenchy, Christian Lacroix, Louis Vuitton o Giorgio Armani.

La ciudad italiana de Vigevano ha sido considerada durante muchos años la capital mundial del calzado. Ya en los años siguientes a la II Guerra Mundial existían en ella un millar de zapateros y artesanos que producían millones de zapatos que se exportaban a todo el mundo.

La ciudad cuenta con el Museo Internacional del Calzado, situado en la Sede del Castillo Sforzesco, que tiene, entre sus competencias, la de preservar la memoria de la creatividad vigevanese y su capacidad para anticiparse a las tendencias de la moda.