Kate Moss se impone a famosos modistos con un sencillo vestido

  • Londres, 3 may (EFE).- La supermodelo británica Kate Moss se ha impuesto a varios grandes de la moda como Calvin Klein o Alexander McQueen, con un sencillo modelo diseñado por ella para una popular cadena de moda y que ha sido elegido vestido del año en Inglaterra.

Kate Moss se impone a famosos modistos con un sencillo vestido

Kate Moss se impone a famosos modistos con un sencillo vestido

Londres, 3 may (EFE).- La supermodelo británica Kate Moss se ha impuesto a varios grandes de la moda como Calvin Klein o Alexander McQueen, con un sencillo modelo diseñado por ella para una popular cadena de moda y que ha sido elegido vestido del año en Inglaterra.

El modelo, de mangas largas, estampado sobre fondo negro y abotonado por delante, a modo de bata, que cuesta en la tienda sólo 60 libras (algo menos de 90 dólares), ha sido elegido Vestido del Año por el Museo de la Moda de Bath (suroeste de Inglaterra), que posee una de las mayores colecciones de la historia de la moda.

"No me sorprende que ganara el modelo diseñado por Kate Moss. Es un modelo con un sentido del estilo muy claro, que ha aplicado con gran éxito una de las principales cadenas de ropa de confección", comentó la directora del museo, Rosemary Harden, citada hoy por el dominical "The Independent on Sunday".

Kate Moss es "una fuerza extraordinaria creativa en el mundo de la moda", señaló por su parte Harriet Quick, de la revista "Vogue".

La obtención de ese premio, que se otorga desde 1963 al mejor vestido del año, es un doble triunfo para Moss ya que se le concedió tanto por esa prenda como por otro vestido pantalón con estampado de estrellitas que la modelo lució en su fiesta de su 34 cumpleaños en enero de 2008.

Entre los ganadores anteriores del galardón figuran diseñadores tan conocidos internacionalmente como John Galliano, Jean-Paul Gaultier y Giorgio Armani.

Según los comentaristas, el hecho de que haya triunfado un simple vestido de confección representa un cambio de dirección en la industria de la moda británica, que parece abandonar su obsesión por las grandes marcas típica de los noventa a favor de un estilo más democrático y acorde con la actual recesión.