Discreto adiós al Museo Militar de Montjuïc con banda de música y chocolatada

BARCELONA, 24 (EUROPA PRESS)

Una banda de música militar amenizó la cholocatada convocada este mediodía en el Castillo de Montjuïc de Barcelona para festejar el último día del Museo Militar, que hoy cierra sus puertas tras más de cuatro décadas de historia.

El acto, más bien discreto, contó con la presencia de visitantes que aprovecharon el último día de puertas abiertas para conocer el contenido del museo antes de que sus piezas viajen a diferente destino.

El cierre forma parte del proceso necesario para adecuar parte de la fortaleza como Centro Internacional por la Paz, donde profesionales civiles y militares de reconocido prestigio internacional harán cursos sobre la paz, además de acoger equipamientos municipales que estarán abiertos a la ciudad.

"Es una paso histórico", aseguró hoy el delegado de Presidencia del Ayuntamiento de Barcelona, Ignasi Cardelús, que acudió al acto, donde no hubo políticos. En su opinión, el cierre supone la culminación de un proceso de normalización democrática y que demuestra que el Ayuntamiento ha tomado conciencia de que es propietaria del castillo y que lo dedicará a otros usos.

Cardelús recordó que el Consistorio hará una nueva colección de piezas que se quedarán en Montjuïc y después será Defensa quien decidirá el contenido que quiere dar al museo de Sant Ferran de Figueres.

La única incógnita que queda por desvelar es el destino de todas las piezas, unas 7.000, que alberga. Los bienes más preciados del museo, las armas, se trasladarán al museo del castillo de Sant Ferran de Figueres (Girona).

Según el inventario, 2.500 piezas son de titularidad del Ministerio de Defensa, 1.750 pertenecen al Ayuntamiento, 484 no tienen un titular claro, y el resto son cesiones de colecciones privadas que, ahora, se ofrece la oportunidad de recuperarlas. Aún quedan por asignar diferentes colecciones, entre ellas la de la 'división Llovera', formada por 11.000 soldados de plomo de los años veinte.

El Museo Militar fue inaugurado en el año 1963 por Francisco Franco y está enmarcado dentro del complejo del castillo de Montjuic, símbolo de múltiples etapas en la historia de la ciudad y que siempre será recordado como el lugar donde se ejecutó en 1940, tras la Guerra Civil, al presidente de la Generalitat Lluís Companys, y que albergó una cárcel militar durante los años del franquismo.