Gobierno canario declara la Casa Miranda del Puerto de la Cruz (Tenerife) como Bien de Interés Cultural

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 28 (EUROPA PRESS)

El Consejo del Gobierno de Canarias ha aprobado hoy el decreto por el que la Casa Miranda, ubicada en el Puerto de Cruz (Tenerife), será considerada como Bien de Interés Cultural (BIC) entrando a formar parte del catálogo de protección del Patrimonio Histórico de las islas.

El inmueble de referencia se ubica en la confluencia de las calles Santo Domingo y Las Lonjas, con fachadas y acceso por ambas calles. Se trata de uno de los edificios de mayor relevancia del Conjunto Histórico portuense.

La delimitación se ha ajustado al perímetro del edificio y su colindante, ya que, por encontrarse incluido en el BIC, con categoría de Conjunto Histórico, a favor del Puerto de La Cruz, su ordenación pormenorizada deberá venir contemplada en el correspondiente Plan Especial de Protección, que garantizará la protección del entorno mediato del inmueble.

La planta baja se desarrolla en torno a un patio, de planta irregular, con acceso directo por la calle Las Lonjas y a través de un zaguán, ubicado en el centro aparente de la fachada, por la calle Santo Domingo. Parte de este patio se encuentra cubierto por la balconada interior de la primera planta que sirve de protección de la escalera de conexión de las diferentes alturas.

Su valor arquitectónico reside en que constituye un inmueble representativo de la arquitectura tradicional de la isla, vinculada a las clases más pudientes, como lo manifiesta su volumetría, la riqueza de las carpinterías y la compleja organización interna.

En el interior, el patio aparece delimitado por tres galerías sobre pies derechos, cerradas con ventanas de guillotina y otra abierta en la segunda planta. La escalera de acceso, en madera, es de dos cuerpos y dispone de un amplio descansillo. Las dependencias albergan interesantes artesonados con decoración de lacería y soga.

Los materiales empleados para la construcción del inmueble son los usados tradicionalmente, como paredes de tapial, sillares pasantes de piedra en los extremos de las fachadas, forjado de entramado de madera. La madera de tea se emplea profusamente, tanto en la carpintería exterior, balcones, ventanas y portadas, como en las puertas interiores de paso.

Sin embargo, es indudable, el valor ambiental de este inmueble que señala el comienzo de dos calles fundamentales en el trazado original de la ciudad. Sus numerosos balcones, aleros, puertas, techumbres, la hermosa escalera y las galerías ubicadas en un patio, original por su plaza trapezoidal debido a imposiciones del solar; junto al tratamiento específico y cuidados de otros detalles decorativos, hacen de esta casa uno de los ejemplos de la mejor arquitectura de la madera del Puerto de La Cruz.