La cultura budista del desaparecido reino Gandhara se presenta en Berlín

  • Berlín, 8 abr (EFE).- La cultura budista de Gandhara, un reino que se extendió hace dos milenios entre Pakistán y Afganistán, se revela en Berlín, donde asombra por sus influencias occidentales y la compleja y rica iconografía de sus estelas y estatuas.

La cultura budista del desaparecido reino Gandhara se presenta en Berlín

La cultura budista del desaparecido reino Gandhara se presenta en Berlín

La cultura budista del desaparecido reino Gandhara se presenta en Berlín

La cultura budista del desaparecido reino Gandhara se presenta en Berlín

Berlín, 8 abr (EFE).- La cultura budista de Gandhara, un reino que se extendió hace dos milenios entre Pakistán y Afganistán, se revela en Berlín, donde asombra por sus influencias occidentales y la compleja y rica iconografía de sus estelas y estatuas.

"Gandhara, la herencia budista de Pakistán - Leyendas, monasterios y paraísos" es el título de la muestra inaugurada hoy en el museo Martin Gropius Bau y que cuenta como una de las exposiciones temporales mas relevantes de esta primavera y verano en la capital alemana.

Más de 300 objetos únicos, en su mayoría esculturas y relieves de pizarra negra, pero también valiosas monedas, joyas de oro, relicarios y piezas de uso religioso conducen al visitante a la época dorada de la cultura de Gandhara, que se desarrolló entre el 300 a.C y el 500 d.C, pero que tuvo su máximo esplendor en los siglos I al V de nuestra era.

La histórica y ya legendaria Gandhara tenía su centro en la cuenca de la actual ciudad de Peshawar, al noroeste de Pakistán, y se extendía hasta el centro de Afganistán hacia occidente y los valles del Punyab y Swat hacia el noreste.

Los tristemente famosos budas gigantes de Bamiyan, dinamitados por el ya derrocado régimen talibán de Afganistán en 2001, eran hasta entonces uno de los mas espectaculares testimonios de la cultura de Gandhara.

La muestra hace un amplio arco que comienza con las conquistas de Alejandro Magno en Asia y acaba con el ocaso de la cultura de Gandhara en la actual Pakistán, cuyas obras de arte, aunque se centran en el budismo, ofrecen claras influencias helenas.

La arquitectura de la exposición reproduce el típico patio monacal budista de la cultura de Gandhara y gira en torno a una sala convertida en estupa -las gigantescas construcciones semiesféricas que guardaban reliquias-, en la que se muestra el desarrollo espiritual de Buda mediante 36 antiguos relieves.

Crisol de civilizaciones, Gandhara es citada por primera vez en el siglo IX antes de nuestra era en el décimo libro de Rgveda, un antiguo escrito indio, y tres siglos después es dominada y anexionada como provincia por el rey persa Darío I.

En el siglo IV antes de nuestra época Alejandro Magno conquista Gandhara en su campaña hacia oriente, un siglo después asume el poder sobre la región la dinastía india de los Maurya y a partir del año 180 a.C. una dinastía greco-india de descendientes de los ejércitos de Alejandro Magno reina en la región.

En esa época tiene su origen la influencia occidental, helena y romana en Gandhara, que puede verse en varias estatuas de la exposición con figuras que recuerdan inevitablemente a Afrodita o Atenea, si bien se desconoce si pretendían reproducir a esas diosas o simplemente se trata de adaptaciones para divinidades locales.

El budismo, que llegó a Gandhara coincidiendo con la conquista de Alejandro Magno, tuvo su primer impulsor en el rey Ashoka (268-240 a.C.) de la dinastía Maurya, quien redactó numerosos edictos en los que propagaba los valores de esa filosofía y religión, algunos de los cuales se conservan en estelas de piedra.

Sin embargo, alcanzó su cenit con la invasión de la región por parte de los kushanas, un pueblo procedente de las estepas de Asia central que descubre y asume con entusiasmo el budismo, aunque lo enriquece con divinidades persas como Oesho, considerado una variante del dios indio Shiva.

Al principio de nuestra era los kushanas, que respetan otras religiones, fundan un gran reino en el norte de Afganistán y Gandhara y fomentan fundamentalmente el budismo, que alcanza su época dorada en la región bajo el reinado de Kanishka I (127-150 d.C.).

La mayoría de las obras expuestas en Berlín fueron realizadas en los primeros cinco siglos de nuestra era y entre ellas sobresalen las ricas estelas que representan a Buda en el paraíso, aunque también varias cabezas monumentales del líder religioso y piezas de joyería en oro de rica orfebrería.

Por Juan Carlos Barrena