La Fiesta del Curpillos de Burgos opta a ser uno de los diez tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España

BURGOS, 14 (EUROPA PRESS)

La fiesta de Curpillos de Burgos fue designada hoy como candidata a convertirse en uno de los diez tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España, de acuerdo con la iniciativa que desarrolla el Bureau Internacional de Capitales Culturales, con la voluntad de promover, divulgar, sensibilizar y salvaguardar el rico patrimonio cultural inmaterial español.

Hasta la fecha, además de la fiesta de Curpillos de Burgos, han sido declarados candidatos a Tesoro del Patrimonio Cultural Inmaterial de España el Filandón de León, la leyenda del Lagarto de la Malena de Jaén y el Txistu del País Vasco, según un comunicado de Bureau Internacional recogido por Europa Press.

El patrimonio cultural inmaterial se define, según la Convención para la protección del patrimonio inmaterial de la Unesco, como los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas que las comunidades, los grupos y, en algunos casos, los individuos reconocen como parte integrante de su patrimonio cultural.

Algunas de sus características son que se transmite de generación en generación, es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infunde a las comunidades y los grupos un sentimiento de identidad y de continuidad, promueve el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana, es compatible con los instrumentos internacionales de derechos humanos existentes, cumple los imperativos de respeto mutuo entre comunidades, grupos e individuos y de desarrollo sostenible.

Hasta el 31 de mayo cualquier ciudadano, entidad o institución puede hacer sus propuestas (info@ibocc.org) para que sean incluidas como candidatas a convertirse en alguno de los 10 tesoros del Patrimonio Cultural Inmaterial de España. Posteriormente, se iniciarán las votaciones.

La fiesta del Curpillos o fiesta menor del Corpus es la celebración más tradicional de la ciudad de Burgos. Esta fiesta está ligada al Real Monasterio de Santa María de las Huelgas y al barrio que le rodea.

Sus orígenes medievales se remontan, según la tradición oral, a la victoria de Alfonso VIII en la batalla de las Navas de Tolosa de 1212, aunque parece ser que la primera fecha que se tiene de la celebración del Curpillos es el 22 de mayo de 1331, después de la institución de la solemne fiesta del Corpus, bajo el reinado de Alfonso XI.