Recuperan 15.000 piezas arqueológicas expoliadas en Cataluña por un grupo que las vendía por Internet

BARCELONA, 30 (EUROPA PRESS)

Los Mossos d'Esquadra entregaron esta mañana 15.000 monedas y otras piezas arqueológicas al Museo de Arqueología de Cataluña que habían sido expoliadas en yacimientos y zonas protegidas de Cervera, Belianes, Verdú (Lérida) y Moià (Barcelona) por un grupo que las vendía por Internet.

La Unidad central de robos y patrimonio histórico de los Mossos inició una investigación en mayo de 2008 cuando detectó que uno de los detenidos, Jordi P.D., de 41 años y vecino de Terrassa, ponía a la venta en portales de Internet, especialmente 'eBay', piezas que podían tener valor arqueológico.

El inspector jefe de la Unidad, Toni Mariscal, explicó hoy en rueda de prensa que se trataba de un grupo "que sabía perfectamente lo que hacía" y no de aficionados que salen a pasear con el detector de metales, ya que obtenían las piezas en lugares cercanos a iglesias, castillos y otras zonas de interés histórico y arqueológico.

Detuvieron en enero a ocho personas: siete en municipios como Terrassa, Cervera y Barcelona, y una en Albacete. Dos de ellas, por un delito de contrabando --eran quienes vendían las piezas por Internet-- y el resto por hurto y receptación. Además, registraron seis domicilios en Cataluña y uno en Albacete, donde la policía recuperó las piezas.

Según Mariscal, el grupo vendió muchos otros objetos por Internet a coleccionistas de Estados Unidos, Alemania, Italia, Francia y Nueva Zelanda, que por el momento no han podido ser recuperados.

Los arrestados sacaban un alto rendimiento de esta actividad, y la policía calcula que alguno de ellos consiguió desde mayo de 2008 unos 60.000 euros vendiendo las piezas que conseguía.

La jefa del Servicio de Arqueología y Paleontología de la dirección general del Patrimonio Cultural de la Generalitat, Gemma Hernández, explicó que las piezas recuperadas son principalmente monedas ibéricas, romanas, medievales y de los siglos XIX y XX, y piezas de varias épocas, también alguna prehistórica, aunque todavía han de "estudiar a fondo" el material y hacer el peritaje.

Hernández hizo hincapié en que la operación "es importante no tanto por el valor de las piezas y la cantidad, sino porque se ha podido entrar de manera decidida en la actividad de los detectoristas", los que recogen objetos metálicos con un detector.

Puntualizó que es legal tener un detector, pero que los restos arqueológicos se consideran de dominio público y están "excluidos" de la compraventa, y lamentó que haya quien dañe el patrimonio histórico "por falta de información".