El director de la Filarmónica de Moscú dice que interpretar sin sentir el "sabor de la música" produce "copias de ordenador"

MURCIA, 13 (EUROPA PRESS)

El director de la Orquesta Filarmónica de Moscú, Yuri Simonov, aseguró hoy en Murcia que para interpretar una partitura "hay que sentir el sabor de la música, hacerlo con toda el alma", porque de lo contrario el resultado será "una copia de ordenador, una pieza más". Así, destacó la importancia de la interpretación, pues "si no está a nivel de la pieza, no la elevará a un nivel digno de escuchar, sino que la rebajará".

Simonov animó al público en general a "ir a conocer la música clásica", ya que "aunque algunas personas tengan miedo a enfrentarse a ella porque creen que no la van a entender, esto no es así". "No tiene más secreto que dedicarle tiempo y escuchar, escuchar y escuchar y la música se abrirá en todo su esplendor", apostilló.

Igualmente, reconoció que el contexto internacional de crisis "influye muchísimo" sobre los artistas, pero "como músicos profesionales que somos, tratamos de no prestar atención a las circunstancias, porque estaríamos con la moral por los suelos y no se contaría con la emoción necesaria para interpretar". "Hay que salir al escenario y dar todo de sí", añadió.

Yuri Simonov realizó estas declaraciones en una rueda de prensa con motivo del concierto que la Orquesta Filarmónica de Moscú ofrecerá mañana, a las 20.30 horas, en el Auditorio y Centro de Congresos de Murcia, dentro del ciclo 'Grandes Conciertos Cajamar' y a beneficio de Cruz Roja, que recibirá la recaudación íntegra para proyectos asistenciales a 1.440 familias en riesgo de exclusión social de la Región de Murcia.

El programa estará compuesto por 'Cuadros para una Exposición', del compositor ruso Modest Mussorgsky, aunque en su versión más conocida, esto es, la orquestación de la pieza original compuesta para piano realizada por el compositor francés Maurice Ravel. Igualmente, interpretará la 'Sinfonía Número 5' de Piotr Ilich Chaikovsky, aunque Simonov anunció que "como postre final habrá una sorpresa" que obviamente no desveló.

El director de la filarmónica moscovita reconoció que "con gusto interpretaríamos a Beethoven o Bach, pero cuando salimos fuera siempre nos solicitan piezas del país del que venimos". No obstante, aseguró que las piezas escogidas para este concierto "son de las que uno nunca se cansa de escuchar y dignas de interpretar".

Y es que, recordó Simonov, "la música clásica rusa parte de las composiciones de Glinka, pero Chaikovsky y Mussorgsky son dos pilares", y explicó que la 'Sinfonía Número 5' es "una de las piezas que más nos piden en el extranjero, por su final muy bravo, muy optimista, y por eso a la gente le encanta".

No obstante, alabó las otras seis Sinfonías de Chaikovsky, especialmente las tres primeras, y comentó que "si mañana tenemos éxito y les gustamos, les propongo para la próxima vez que vengamos estas tres piezas, que son impresionantes".

La Orquesta Filarmónica de Moscú fue fundada en 1951 por Samuel Samosud y recibió su nombre actual en 1953. Ha realizado más de cien grabaciones, muchas de las cuales han sido premiadas con los galardones más apreciados. Ha dado más de cuatro mil conciertos por lo largo y ancho de la geografía mundial.