El mundo de la música dice adiós a Antonio Vega

MADRID (Reuters) - Cientos de personas acudían el miércoles a despedir al cantante y compositor Antonio Vega, fallecido la víspera, a la capilla ardiente instalada en la sede de la Sociedad General de Autores en Madrid, por donde también pasaron diferentes compañeros y autoridades.

Coronas de músicos como Calamaro o Joaquín Sabina, un retrato del artista tocando la guitarra en un concierto, varias de sus guitarras y un piano acompañaron al ataúd en la sala Manuel de Falla de la SGAE, en una capilla que permanecerá abierta hasta el jueves.

"Que nos acordemos toda la vida de ese tío grande", pidió a los periodistas su primo y compañero en el grupo Nacha Pop, Nacho García Vega.

Sus padres, hermanos y demás familiares se vieron arropados por numerosos amigos y compañeros como Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, Nacho y Javier Campillo, Ismael Serrano, Lolita, Juan y Medio, Carlos Jean, Antonio Carmona, Inma Serrano, Teo Cardalda y María Monsonis, Sole Jiménez, Massiel, Ramón Arroyo, el Gran Wyoming o Nacho Cano, entre otros.

La ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, alabó su "personalidad transformadora de la cultura de este país, en un momento histórico en el que no había referentes".

Entre las personas que hacían cola para despedirse del cantante, una chica decía en Televisión Española haber venido desde Pontevedra "sólo para esto", otro le calificaba de "mi maestro, el mejor músico que ha dado este país", y un tercero destacaba lo "superhumilde que era, siendo tan grande".

Antonio Vega falleció el martes en Madrid de cáncer a los 51 años, tras una carrera de 30 años, primero con Nacha Pop y luego en solitario, en la que tuvo que lidiar con sus problemas de drogas, que le produjeron un evidente deterioro físico.

En esas tres décadas compuso algunas de las canciones más reconocidas de la música pop española, como "La chica de ayer", versionada posteriormente por Enrique Iglesias; "Lucha de gigantes", que apareció en la banda sonora original de "Amores Perros"; o "El sitio de mi recreo".

"Héroe maldito del pop español", le denominaba "El Mundo", que "se ha ido con las botas puestas", puesto que permaneció sobre el escenario casi hasta el final, hasta que en abril tuvieron que suspenderse varios conciertos al ponerse de manifiesto la gravedad de su estado.

"Antonio Vega huyó por fin de sí mismo", titulaba "El País", que le considera "uno de los grandes compositores de nuestro tiempo, ensimismado autor de un puñado de frágiles himnos generacionales y artista en perpetuo combate contra la heroína y el malditismo".

Los restos mortales del cantante y compositor madrileño partirán el jueves desde el Palacio de Longoria al Cementerio de la Almudena, donde serán incinerados.