La antología "¡Una noche de Zarzuela!" recuerda a Azcona con una historia de posguerra

  • Madrid, 22 abr (EFE).- La antología "¡Una noche de Zarzuela!" supondrá para el género chico lo mismo que supuso "West Side Story" para los musicales, porque, haciendo "un guiño" al desaparecido Rafael Azcona, recupera una historia dramática, la de la posguerra, para arropar de una forma "rompedora y emocionante" la música.

La antología "¡Una noche de Zarzuela!" recuerda a Azcona con una historia de posguerra

La antología "¡Una noche de Zarzuela!" recuerda a Azcona con una historia de posguerra

Madrid, 22 abr (EFE).- La antología "¡Una noche de Zarzuela!" supondrá para el género chico lo mismo que supuso "West Side Story" para los musicales, porque, haciendo "un guiño" al desaparecido Rafael Azcona, recupera una historia dramática, la de la posguerra, para arropar de una forma "rompedora y emocionante" la música.

Luis Olmos, director del Teatro de la Zarzuela, donde estará la obra del 24 de abril al 24 de mayo, es el coautor de este "ensueño lírico en dos actos" junto a Bernardo Sánchez, quien conocía desde los 90 a Azcona -autor de los guiones de "La corte del faraón" y de "La niña de tus ojos"- y al que iba "informando" de los progresos del libreto de "¡Una noche de Zarzuela!".

A Olmos y Sánchez, que empezaron hace ya dos años en este proyecto, les parecía "muy interesante" el contraste entre el humor absurdo que caracteriza la obra de Azcona y la época en la que han querido situar una historia que recupera la memoria sentimental y política de 1941, el año en el que apareció "La Codorniz", el del auge del gasógeno, el rezo masivo del Ángelus, el toque de queda y las cartillas de racionamiento.

La protagonista absoluta, "el norte" imprescindible de toda la historia, según Sánchez, es Esperanza Roy, que asegura que es el libreto "más real de la vida" de España y llena la "laguna" sobre lo qué ocurrió con las compañías de zarzuela que hasta entonces llenaban el país.

"Huían del hambre y se marchaban todos a América, por eso el género decayó de aquella manera", sintetiza Roy.

Ella es la viuda del empresario de zarzuela Fortunio de la Vega, Apolonia Carabias, dueña de un teatro embargado por las deudas derivadas de la grave crisis provocada por la posguerra.

Se le ocurre reunir a los antiguos miembros de la compañía y hacer el "reprís" (reestrenar) de la exitosa antología "¡Una noche de Zarzuela!" pero, mientras tanto, tiene que apañárselas para esconder a un perseguido político (Eduardo Fernández), refugiado literalmente en el local.

"Lloré al leerlo. Se llama antología pero es un trozo de la auténtica historia de lo que pasó en este país", afirma Roy, a quien su madre llevaba tras recogerla del colegio a los "cafés cantantes" a escuchar canciones de zarzuela y copla, por eso las casi 30 piezas escogidas para esta producción son como la "banda sonora" de su infancia.

Este montaje, opina, "va a revolucionar la forma de hacer zarzuela. Es como el West Side de América, con esa forma de meter el drama. Para mi es totalmente rompedora, tiene todos los matices, y mi papel van a quererlo hacer todas las grandes actrices", vaticina Roy.

Sánchez apunta que "¡Una noche de Zarzuela!" trata sobre la supervivencia de la pasión artística en tiempos difíciles.

"Queríamos -dice- recuperar esa España y por eso se han colocado los números como se escuchaban entonces, porque era un tiempo en el que se 'comía' más radio que pan".

No obstante, advierte, es un espectáculo "para divertir y emocionar, no una tesis doctoral".

Olmos pronostica que el espectador "saldrá conmovido" del teatro, porque en medio de una historia en la que hay "de todo", desde sopranos alcohólicas a curas cantantes, "como sucedía en la realidad", adquiere "una nueva dimensión" la música de autores como Barbieri, Bretón, Chapí, Checa, Sorozábal, Moreno Torroba, Alonso, Vives, Luna o Arrieta.

Desde el brindis de Marina al fandango de los Gavilanes, pasando por el coro de las Murmuraciones, el Gato Montés o la jota de los Dolores, los 18 intérpretes, los 12 bailarines y los 7 figurantes representan los fragmentos escogidos como se escuchaba hace casi 70 años la zarzuela en España.

"Es un recorrido por piezas muy significativas y lo que me gusta de la obra es que la vida es así, con sus buenos y sus malos momentos", ha resumido el director musical, el mexicano Enrique Diemecke.