Arranca el juicio contra el único hijo de Brooke Astor, acusado de estafarla

  • Nueva York, 18 feb (EFE).- El juicio contra el único hijo de la multimillonaria Brooke Astor, acusado de engañar y robar a esa legendaria figura de la alta sociedad neoyorquina antes de que muriera a los 105 años aquejada de Alzheimer, comenzará el lunes en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.

Arranca el juicio contra el único hijo de Brooke Astor, acusado de estafarla

Arranca el juicio contra el único hijo de Brooke Astor, acusado de estafarla

Nueva York, 18 feb (EFE).- El juicio contra el único hijo de la multimillonaria Brooke Astor, acusado de engañar y robar a esa legendaria figura de la alta sociedad neoyorquina antes de que muriera a los 105 años aquejada de Alzheimer, comenzará el lunes en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.

La Fiscalía de Distrito de Nueva York confirmó hoy a Efe que el juicio contra el primogénito de la aristócrata y filántropa, heredera por matrimonio de una gran fortuna, comenzará el 23 de febrero con la selección del jurado, que deberá dirimir si Anthony Marshall es culpable de los delitos de hurto, posesión de bienes robados, falsificación y conspiración.

Semanas antes de la muerte de Astor y para sorpresa de la sociedad neoyorquina, el nieto de la anciana, Philip Marshall, denunció a su propio padre, "Tony" Marshall, al que acusó de cuidar mal de su madre y gestionar fraudulentamente su fortuna.

Poco después, la Fiscalía de Distrito de Nueva York, presentó cargos contra Anthony Marshall y contra su abogado, Francis X. Morrissey, al considerar que estafaron millones de dólares a la anciana, aprovechándose de su estado mental en los últimos años de vida, para enriquecerse en detrimento de los beneficiarios reales de la fortuna.

Hurto mayor, posesión ilegítima de bienes robados, falsificación y fraude, entre otros, son los delitos más importantes de los que el fiscal de Manhattan Robert Morgenthau acusa a Marshall, de 84 años, quien podría enfrentarse a una pena de hasta 25 años de cárcel.

Según el fiscal, los acusados persuadieron a Astor para que firmara un codicilo a su testamento en 2002 y, un año después, falsificaron su firma para que un nuevo documento tuviera validez y alterara la forma en que la anciana quería repartir sus posesiones.

"Se le acusa de robarle dinero y valiosas obras de arte de su apartamento de Park Avenue", explicó en su día el fiscal sobre los cargos contra el único vástago de una mujer que llegó a donar en vida cerca de 200 millones de dólares para proyectos culturales en Nueva York.

Marshall cobró una comisión de dos millones de dólares por vender a una galería por 10 millones de dólares uno de los cuadros preferidos de Astor, "Up the Avenue from Thirty-Fourth Street, May 1917", siempre según la Fiscalía; al tiempo que se subió el sueldo como asesor financiero de su madre de 450.000 a 1,4 millones de dólares sin el consentimiento de ésta.

También se cree que Marshall, conocido productor de espectáculos en Broadway y ganador de un premio Tony, pagó con dinero de Astor y sin que ésta lo supiera unos 600.000 dólares relacionados con gastos de la finca Cove End que la anciana le transfirió en 2003 y que tras 6 meses éste puso a nombre de su esposa.

Según el fiscal, Marshall convenció a Astor para que vendiera parte de sus propiedades tras hacerle pensar que no tenía dinero, y, con la ayuda de Morrissey, alteraron su testamento cuando ésta ya sufría de Alzheimer.

"En 2001, los médicos de Astor informaron a Marshall de que su madre sufría Alzheimer y de que no podía entender asuntos complejos. En 2002, Astor dictó un nuevo testamento y, en diciembre de 2003, añadió un primer codicilo", explicó el fiscal.

Añadió que, en 2004, "Marshall y Morrissey conspiraron para despedir al abogado de Astor y la hicieron firmar un segundo codicilo que dejaba a su hijo como beneficiario indiscutible de sus bienes, acabando con la voluntad de la anciana de que su dinero se dedicara a fines caritativos".

El comienzo del juicio previsiblemente reavivará la atención mediática que despertó estas acusaciones coincidiendo con la muerte de una de las millonarias más altruistas de Nueva York.

A su funeral acudieron conocidas caras de la alta sociedad del país como Caroline Kennedy, George Bush y su esposa Bárbara, la actriz Whoopi Goldberg, el cantante Harry Belafonte, David Rockefeller, Henry Kissinger y Annette de la Renta, esposa del modisto Óscar de la Renta.