La improvisación, el ingrediente principal de '18 comidas'

MADRID, 31 (EUROPA PRESS) Dos docenas de personajes, seis historias, nueve jornadas de rodaje, 90 horas de película, muchos platos y mucha conversación. Ésta es la receta de '18 comidas', la nueva cinta de Jorge Coira ('El año de la garrapata'), en la que la improvisación es el ingrediente principal de aliño en esta mezcla de drama y comedia que prescindió de un guión tradicional. Luis Tosar, Esperanza Pedreño, Mario Zorilla, María Bouzas y Pedro Alonso son algunos de los actores que figuran en el 'menú' de '18 comidas' cuyo rodaje acaba de terminar. "Teníamos una escaleta con algunos conflictos y cada actor sabía quién era su personaje, en qué momento se encontraba y cuál era su objetivo. El resto fue improvisación y el nexo entre las historias reside en la comida", explicó Coira, que presentó la obra hoy en la sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE). A partir de la improvisación ("de donde sale magia pura", según Coira), los actores y el director fueron dando forma a cada una de las historias y, para ello, trabajaron sobre los personajes durante la preproducción, en la cual nunca se ensayó la secuencia que se iba a grabar. MONTAJE DURARÁ UNOS SEIS MESES La película, que acaba de terminar su rodaje, todavía no tiene una fecha de estreno en concreto, pero la productora Fernanda Del Nido declaró que posiblemente saldrá a la luz en 2010, tras pasar por festivales. "El montaje durará aproximadamente seis meses", precisó. Mucho trabajo espera a los montadores y a Coira, que se enfrentarán a casi de 90 horas de material bruto. La gran cantidad de celuloide se debe a la "total libertad" que el director dio a los actores. "No teníamos marcas, podíamos salir de escena cuando queríamos y hasta el móvil sonaba, normalmente con alguna orientación de Coira por SMS", detalló Cristina Brondo. "Es ficción, pero los procesos recuerdan un documental", explicó el director. El rodaje se realizó con cuatro cámaras que grabaron simultáneamente a lo largo de nueve jornadas de rodaje en locaciones reales de Galicia. "Fueron nueve intensos días que en la ficción representan seis, cada uno con un desayuno, una comida y una cena", matizó, añadiendo que hubo rodajes con hasta 50 personas en escena. "NO QUERÍA SÓLO BLABLABLÁ" Pese a las muchas horas de conversación capturadas, Coira alertó que no quería hacer un film de "blablablá". "Tampoco se trata sólo de historias de amor", advirtió el realizador, que puso actores como Esperanza Pedreño para cocinar de verdad, atreviéndose con nécoras y ensaladas. "Con el material que tenemos, podríamos hacer unas 80 películas distintas y aún no sabemos qué vamos a contar. Se trata de un riesgo para los actores y el equipo técnico", puntualizó Luis Tosar. "Al final, se trata de jugar, pero de la experiencia sacamos que todos los personajes luchan para ser feliz", concluyó Coira.