Hodgson aprobó en el Festival de Viña tras un concierto limitado por la hora

  • Viña del Mar (Chile), 26 feb (EFE).- El artista británico Roger Hodgson, fundador de la banda Supertramp, aprobó en su primera actuación en el Festival de Viña del Mar con un breve concierto, limitado por la hora, tras una larga noche que pesó en el ambiente.

Viña del Mar (Chile), 26 feb (EFE).- El artista británico Roger Hodgson, fundador de la banda Supertramp, aprobó en su primera actuación en el Festival de Viña del Mar con un breve concierto, limitado por la hora, tras una larga noche que pesó en el ambiente.

No lo tenía fácil el veterano artista, que estuvo precedido por el mexicano Carlos Santana, quien culminó una actuación memorable, y por el dueto de humor local "Dinamita Show", que hicieron reír a carcajada limpia a buena parte del público.

Pese a que era tarde y algunos espectadores decidieron abandonar precipitadamente el recinto de la Quinta Vergara, sede del festival, Hodgson hizo vibrar a la gente, especialmente al público adulto, nostálgico de otros tiempos en los que la música del británico estaba en la cresta de la ola.

Acompañado en todo momento por un piano, Hodgson apareció en el recinto viñamarino vestido con un pantalón negro, camisa blanca de cuello cerrado, un chaleco negro con detalles blancos y una fina bufanda también alba para protegerse de la fría noche de final de verano de la ciudad jardín.

El artista incluso se tomó la molestia de decorar el escenario a su estilo, situando cinco arbustos alrededor de los músicos de la banda que le daban un toque acogedor al ambiente.

El músico decidió no arriesgar y apostó por interpretar sus temas más clásicos, tanto de su etapa con Supertramp como cuando actuó en solitario, a partir de 1983.

Sonaron "Give a little bit" y canciones míticas de Supertramp, como "It's raining again", "The logical song" o "Dreamer", que consiguieron prender a los asistentes pese a que la hora invitaba a terminar la fiesta en breve.

"¿Saben la hora que es?", dijo Hodgson sonriente al público al inicio de la actuación, tras lo que expresó: "Estoy muy feliz de estar en Viña".

Presionado por el reloj, que marcaba las tres pasadas de la madrugada, el británico no pudo alargar el espectáculo todo lo que quizás le habría gustada, y tras desenfundar la guitarra e interpretar "School", emprendió el camino de los camerinos junto a su banda.

En total, unos 45 minutos de concierto. Poco, pero suficiente para satisfacer a los pocos fieles de Hodgson que saben que es capaz de esto y mucho más.