Ser Britney sale caro

LOS ÁNGELES, 18 (EUROPA PRESS)

Podría ser multimillonaria, sin embargo parece que Britney Spears prefiere malgastar todo lo que gana. De hecho, es conocida por su extravagante forma de gastar así como por ser la diva de las demandas.

Ser Britney Spears no es fácil y sale muy caro. Muchos pueden pensar que ser ella solo consiste en fama y diversión, pero detrás de ello existe un lado oscuro que muchos desconocen y que motiva que la cantante, de 27 años, esté 'fichada' por La Corte de Los Angeles que no ha pasado por alto su capacidad para gastarse la friolera de 700.000 euros al mes.

La cantante ha conseguido gastarse hasta 7,4 millones de euros desde el pasado 1 de febrero de 2008, según figura en unos documentos la Corte Superior de Los Angeles revelados por 'Access Hollywood'. Además de gastarse dinero en sus "vicios" y en tratamientos psiquiátricos para superar sus múltiples adicciones, Britney tuvo que pasar por un duro divorcio que le llevó a luchar por la custodia de sus hijos. Una en la que se dejó gran parte de sus ingresos.

Sin embargo, el análisis de sus gastos refleja que la cantante gasta aún más en empleados, asistentes y seguridad, unos 474.000 euros, que en sus propios hijos, en cuyo cuidado y educación invierte 132.000 euros. Los abogados de Britney son los que se han encargado de detallar todos los gastos de la cantante que incluyen: 464.000 euros a pagar por órdenes de la corte a la familia de su ex marido Kevin Federline, 102.000 en pagos con tarjeta de crédito, 78.000 en el aquiler de una residencia en Malibú, 212.000 en el pago de la hipoteca. A esto hay que añadir las necesidades propias de una diva del pop: 102.000 en gastos de su vida diaria (como píldoras para su dieta y ejercicios para mantenerse en forma), y otros 742.000 euros en "varios gastos de negocios".

LA DIVA Y SUS MANÍAS

Si algo está claro es que la cantante no se conforma con poco, le gusta vivir bien. En su hotel de Londres, 'The Dorchester' se ha encargado personalmente de asegurarse que sus deseos se cumplen. Según un empleado del hotel, pidió que se le diese una habitación en la que nunca se hubiese fumado, humidificadores en todas las áreas, una selección de todas las revistas de actualidad y otra de todas las flores frescas, que más tarde se encargaría ella de arreglar.

Además, como no le gusta la luz muy baja, encargó a los sufridos empleados del hotel que se intalasen bombillas de 100 watios. Una potencia suficiente para que la estrella pueda dar rienda suelta a una de sus aficiones: la lectura, y para ello exige también novelas románticas tropicales que alterna con los DVD's de sus películas preferidas de Marilyn Monroe. Menos mal que Britney ha vuelto a los escenarios con su último disco y su "Circus" tour para pagarse su interminable lista de caprichos.