AC/DC lleva por la 'autopista hacia el infierno' a un Sant Jordi abarrotado

  • Barcelona, 31 mar (EFE).- La banda australiana de hard rock AC/DC ha llevado literalmente por una 'autopista hacia el infierno' a los miles de seguidores que han llenado hasta arriba las gradas del Palau Sant Jordi de Barcelona en su vuelta a los escenarios españoles, 9 años después de la última visita de una de las grandes bandas de rock.

AC/DC lleva por la "autopista hacia el infierno" a un Sant Jordi abarrotado

AC/DC lleva por la "autopista hacia el infierno" a un Sant Jordi abarrotado

Barcelona, 31 mar (EFE).- La banda australiana de hard rock AC/DC ha llevado literalmente por una 'autopista hacia el infierno' a los miles de seguidores que han llenado hasta arriba las gradas del Palau Sant Jordi de Barcelona en su vuelta a los escenarios españoles, 9 años después de la última visita de una de las grandes bandas de rock.

A las 21,30 horas han subido al escenario los hermanos Angus y Malcolm Young (guitarristas), Brian Johnson (vocalista), Cliff Williams (bajo) y Phil Rudd (batería) con los acordes de "Rock'n Roll Train", el primer sencillo de su nuevo trabajo "Black Ice".

Como preámbulo, sobre el espectacular escenario se han visto imágenes de un videoclip animado con los elementos recurrentes del heavy metal: la potencia sonora, unas voluptuosas y lascivas señoritas y una máquina de tren hambrienta de carbón que acaba estrellándose casi sobre el público.

Angus Young, que hoy cumple 54 años, ataviado con su habitual uniforme de colegial, pantalón corto incluido, ha ofrecido sus habituales solos y característicos riffs.

Con un amplio despliegue de medios, en el que no faltaron los efectos especiales, las grandes pantallas, una pasarela que llegaba hasta casi el centro del pabellón, una muñeca hinchable gigante y una enorme locomotora de decorado, AC/DC ha dado al público todo lo que esperaba, incluido el famoso "baile del pato" de Angus, fundador junto a su hermano Malcolm de la banda, hace ya 35 años.

En las cerca de dos horas que ha durado el concierto, la banda australiana ha ofrecido básicamente sus grandes éxitos, esos que el público se sabe de memoria y que esta noche coreaba al compás de brazos y piernas.

En medio del repertorio han incluido cinco de los quince temas que componen su último álbum, como "Rock'n Roll Train", que algunos abnegados seguidores ya han bautizado como el "Highway to Hell" del siglo XXI, "Big Jack", "Black Ice", "War Machine" y "Anything Goes".

En la primera parte de la velada rockera, el quinteto ha interpretado algunos de sus temas más populares como el rotundo "Back in Black", "Dirty Deeds Done Dirt Cheap", "Thunderstruck" o el bluesero "The Jack", con el que Angus ha ido desvistiéndose hasta que ha ofrecido al respetable el culo de sus calzoncillos bordados con el acrónimo eléctrico AC/DC.

En el ecuador del concierto, una enorme campana ha descendido del techo, mientras tañían las campanas de "Hells Bells", otro de esos himnos del rock made in Australia perteneciente al mejor disco de su carrera, "Back in Black", al igual que la canción que ha sonado a continuación, "Shoot to Thrill".

En la parte final de la noche, los australianos han atacado algunos de los temas de su último trabajo, entre ellos el contundente "War Machine", una de las joyas del nuevo disco, en la que el sonido AC/DC resuena con más fuerza en todos sus instrumentos y que exhibe una pesada base rítmica.

La despedida no podía ser mejor escogida para contentar a sus seguidores de siempre: "You Shook Me", la explosiva "TNT" con llamaradas incluidas en el escenario, "Rosie" y, ya en los bises, el manifiesto 'isidisiano': "Highway to Hell".

El público era esta noche muy variopinto, con predominio de los cuarentones y cincuentones que crecieron con la banda, aunque se percibe una regeneración de seguidores con la incorporación de la savia nueva que aportan quinceañeros y veinteañeros.

Al contrario que en otros conciertos, dominados por las luces blancas de mecheros y móviles, en el Sant Jordi dominaba el color rojo intermitente de los cuernos luminosos que muchos han adquirido en la entrada y que han completado una audiencia 'diabólica'.

La banda australiana ha iniciado esta noche en Barcelona una serie de conciertos en España que les llevará el próximo jueves al Palacio de los Deportes de Madrid y el sábado al Bizkaia Arena de Bilbao, que se enmarca en la monumental gira europea que iniciaron en febrero en Oslo y que cerrará en Glasgow, el 30 de junio, después de medio centenar actuaciones.

Las entradas para todos estos conciertos se agotaron hace cinco meses a las pocas horas de ponerse a la venta, lo mismo que sucedió con los otras dos citas que AC/DC tendrá en España en junio en grandes campos al aire libre: el Vicente Calderón madrileño y el Estadio Olímpico barcelonés, donde seguramente podrán desplegar sin estrecheces todo su potencial de vatios.