En Palma quedan la mitad de tiendas de discos que hace 10 años

Tras el cierre de la emblemática Disco Loco, sólo aguantan siete comercios de este tipo

PALMA DE MALLORCA, 24 (EUROPA PRESS)

En sólo una década, Palma ha perdido la mitad de sus tiendas de discos, al pasar de las que 15 con que contaba de media a tan sólo siete ahora, tras el reciente cierre de la emblemática Disco Loco, en una tendencia que cada día se ve más acusada y que se debe a una serie de factores que abarcan desde la consabida piratería y las descargas telemáticas a la falta de apoyo de la propia industria discográfica, sin olvidar las cuotas a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) y los altos alquileres de los locales en el centro de la capital balear.

Actualmente, el mapa de las tiendas de discos en la ciudad empieza en la Porta Sant Antoni, donde se encuentran Daily Price/Palma Rock, propiedad de Fernando Afuera, quien cerró en febrero Disco Loco después de hacer lo mismo, a lo largo de esta década, con Aloha Discos y la otra Palma Rock, que se encontraba en Vía Argentina. "En estos últimos años he pasado de tener 29 empleados a sólo cuatro", lamenta el empresario, que ya teme un cierre total de sus negocios y contempla el retiro con inquietud.

A la vuelta de la esquina, se encuentra una de los dos tiendas de la cadena Gong que quedan en Palma --la otra está en Porto Pi Center--, una marca que llegó a contar con cuatro establecimientos; a las que cabe sumar La Pera Discos, ubicada al principio de la calle Arxiduc Lluís Salvador, que también forma parte de ese grupo. En calle Aragón, resiste el veterano 'disc jokey' Juan Campos con su establecimiento Discos ¡Oh!, aunque cada vez ocupa menos la oferta de discos y más la de equipamientos de sonido.

Para concluir el mapa de los comercios especializados, sólo falta agregar Xocolat Centre, propiedad de Miquel Àngel Sancho, quien aguanta a base de diversificar su oferta y extender el negocio hacia internet; así como Top Classic, en plena Costa de sa Pols, y dirigida exclusivamente a los amantes de la música clásica. Aún se pueden agregar las dos tiendas Baba de Inca y Manacor, con lo cual, el panorama se amplía al conjunto de la isla, a falta de agregar la oferta discográfica de los establecimientos no específicos de ese sector.

Así, cabe agregar al conjunto las dos tiendas del Corte Inglés, que han reducido el espacio dedicado a los discos --especialmente en el almacén de Avenidas--, porque "estaba dimensionado", según comentaron fuentes de la marca; lo mismo que en los tres Carrefour y el Alcampo, que antes dedicaban muchas más estanterías a este producto. La misma disminución se ha venido produciendo en las tiendas de la cadena alemana Müller en Porto Pi, Llucmajor, Inca y Capdepera, así como en la de Aldeasa, en el Aeropuerto de Son Sant Joan.

Según expuso Sancho, en declaraciones realizadas a Europa Press, toda esta situación se produce en un momento en que "la música tiene más presencia social que nunca, al margen de su calidad" y, si eso no se traduce en más ventas, es porque "se ha perdido su valor comercial" y se ha dirigido la oferta hacia las grandes superficies, en una dinámica que las multinacionales discográficas sólo han reconocido como errónea muy recientemente, porque a ello se debe que "cada vez hay menos marcas en las estanterías", señaló.

CADA AÑO MENOS VENTAS

Y, es que el cultivo 'extensivo' conlleva limitar esa oferta a lo más estereotipado, en atención a un público de masas, frente al detalle que reclama el aficionado heterogéneo, para el que el empresario ha concentrado en su tienda 25.000 títulos. Y, aunque admite estar más expuesto a devoluciones, considera que es la mejor manera de mantener las ventas, a pesar de que también percibe como cada año "van bajando" sin que nadie se preocupe de proteger estos comercios, que ven pasar ante sus escaparates a los vendedores ambulantes con copias de los más recientes lanzamientos.

Lo mismo le pasó a Fernando Afuera, que en los últimos años no ha hecho sino cerrar tiendas consideradas "de referencia", la última de ellas Disco Loco, ubicada en el número 26 de la céntrica Vía Sindicato, y que sucumbió después de 30 años de existencia a un momento que calificó de "insostenible" para esta industria, que carece de "apoyo" por parte de las instituciones, que en su opinión no persiguen la oferta ilegal y no revitalizan el centro de Palma para que acude la juventud, que ahora se dirige a centros de comerciales y de ocio en las afueras.

El peor periodo para las tiendas de discos fue 2004-2006, cuando cerraron diez establecimientos, en 2004, Discos Born, Zona Discos y Stereo Discos; en 2005, dos de la cadena Gong -cadena perteneciente al grupo Disclub-, otros tantos de Palma Rock-Daily Price y uno más del grupo Tipo; en 2006, las especializadas Runaway y Virus; en 2009, Disco Loco; mientras que no se produjo ninguna apertura en los últimos años.