Josep Vicent destapa el "heavy metal" de la música clásica en "Live Emotions"

  • Madrid, 10 abr (EFE).- Si la música tuviera un "guernica" sería "La consagración de la Primavera" de Igor Stravinsky, una revolución compositiva que hace pensar en el rock y en el heavy metal, por eso el director Josep Vicent ha querido grabarla para "Live Emotions", un disco que completa con piezas de Igor Markevitch y Juan Alberto Amargós.

Madrid, 10 abr (EFE).- Si la música tuviera un "guernica" sería "La consagración de la Primavera" de Igor Stravinsky, una revolución compositiva que hace pensar en el rock y en el heavy metal, por eso el director Josep Vicent ha querido grabarla para "Live Emotions", un disco que completa con piezas de Igor Markevitch y Juan Alberto Amargós.

Está grabado en el Palau de la Música de Valencia con su orquesta, la World Orchestra of Jeuneusses Musicales (WOJM), al modo "de otra época", es decir con sólo dos micrófonos y en el más puro directo, sin pasar por edición electrónica, por lo que incluso se oye "a un señor" toser, pero "con una energía increíble", explica Vicent en una entrevista con Efe.

"La consagración de la Primavera" de Igor Stravinsky (1882-1971), que en su estreno en París, en 1913, provocó las iras del público por la ruptura con los cánones tradicionales, es, según Vicent, una obra maestra, una revolución compositiva y técnica sin parangón desde Bach, pero, lamenta, "no lo conoce ni dios".

Ha querido grabar el disco -con Columna Música- "con el gusto por lo de antes, sin electrónica ni manipulación", afirma Vicent, el cuarto español que ha dirigido en la Ópera de Leipzig, director artístico de la WOJM, con sede en Valencia, y del Amsterdam Percussion Group, pero conocido popularmente por su participación como jurado en el programa de televisión "Tienes Talento".

Ha elegido "La consagración de la Primavera" porque es la partitura de madurez de Stravinsky, la apoteosis de su periodo ruso. "Hay un antes y un después de 'La Consagración'. Se estudia mucho sobre ella, sobre su belleza y dificultad. Yo creo que el primer fragmento de rock de la historia está ahí", asevera.

Cree que con Stravinsky, "un músico al límite, que logra una partitura muy rota, llena de espacios diferentes", "hay que quitarse los complejos. Es un músico visceral y hace falta probarlo más- Es como con el café, que primero lo tomas con leche y luego solo", propone.

Vicent (Altea, 1970), asegura que Amargós y la partitura que le encargó para el Concierto de la Paz de la Haya es "el complemento perfecto" de Stravinsky en este disco, porque es "popular, culto y con influencias del jazz", mientras que Markievitz, que fue el primer director de las WOJM, está muy ligado a Stravinsky.

"Su obertura es de una rabiosa modernidad, también parece heavy metal total", señala sobe la obra elegida de Markievitz.

"Hay mucha gente con ganas de descubrir cosas distintas, porque está saturada de basura", asegura Vicent, que interpretará el 6 de junio en el Auditorio Nacional con la WOJM "Petrushka", un ballet para orquesta -como "La consagración"-, que Stravinsky grabó en 1911.

Vicent, percusionista como el director de la Orquesta de Berlín, Simon Rattle, o el maestro Riccardo Chailly, está persuadido de que "el ritmo bien entendido" es el centro del discurso de las partituras y que la energía que transmite una formación nace, en buena parte, de la que imprimen esos instrumentos.