Benedetti deja su obra y el aura de un hombre bueno, humilde y consecuente

  • Bogotá, 18 may (EFE).- El escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido este domingo a los 88 años, fue recordado hoy no sólo por sus virtudes literarias, sino sobre todo por las humanas, como el hombre bueno, sencillo, consecuente y alegre que fue.

Bogotá, 18 may (EFE).- El escritor uruguayo Mario Benedetti, fallecido este domingo a los 88 años, fue recordado hoy no sólo por sus virtudes literarias, sino sobre todo por las humanas, como el hombre bueno, sencillo, consecuente y alegre que fue.

"Como diría (Antonio) Machado, un hombre en el mejor sentido de la palabra, un hombre bueno", dijo hoy a Efe el cantautor español Joan Manuel Serrat, quien se declara "amigo" de Mario Benedetti.

Serrat, que puso música a poemas de Benedetti en el disco "El sur también existe" (1985), destacó desde España el inmenso legado que ha dejado el escritor de Paso de los Toros a toda América Latina: "ideales de libertad, justicia y solidaridad".

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, envió hoy un telegrama de pésame a la familia de Mario Benedetti, quien deja como legado, dijo, "el testimonio de una libertad esplendorosa y de una confianza inquebrantable en el ser humano".

"Desde España ya le añoramos con dolor", asegura Zapatero, quien resalta que Benedetti fue "uno de los escritores que mejor ha entendido la fuerza transformadora de la literatura y su capacidad para cambiar el mundo".

El Gobierno de Argentina, país donde al igual que España estuvo exiliado el poeta uruguayo, manifestó su "profundo pesar" por la muerte de Benedetti, de quien destacó el "enorme legado" que dejó en el mundo literario y su "compromiso con la defensa de la igualdad y los derechos humanos, reflejado en sus obras y sus actos".

"Su importante pluma, su palabra simple y su texto de gran contenido cruzaron fronteras", señaló la Secretaría de Derechos Humanos.

El jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez, también expresó su pena por la partida de "un hombre comprometido con la causa de la humanidad, a quien, dijo, no hay que decirle "adiós", sino "hasta siempre".

"¡Ni un solo minuto de silencio por Benedetti! ¡Todos los millones de aplausos y cantos en honor a su ejemplo y obra!", afirmó el mandatario, tras recordar que el poeta "alzó su palabra como arma de combate, y convirtió sus versos en cantos a la vida y la esperanza".

El escritor chileno Luis Sepúlveda anunció que se tomará un whisky con una rodaja de limón, a la manera en que le gustaba tomarlo al "queridísimo" autor de "La tregua" como homenaje.

Durante la presentación del Salón Internacional del Libro Iberoamericano de Gijón (norte de España), Sepúlveda señaló que esta edición del certamen será un "gran homenaje" al hombre que afirmó que hay que de "defender la alegría como una barricada".

De los primeros en reaccionar a la muerte fueron el escritor y poeta colombiano radicado en México Álvaro Mutis y el portugués José Saramago, premio Nobel de 1998.

"Latinoamérica pierde a un escritor continental, un escritor cuya obra refleja el sentir de todos los países de la región", comentó Mutis a Efe.

"Era un carácter humano extraordinario", enfatizó Saramago, quien destacó que "Benedetti no guardaba rencor a nadie" y siempre vivió "en positivo".

El escritor cubano Miguel Barnet se manifestó "muy dolido" por el fallecimiento de Benedetti, de quien dijo que alcanzó lo que más anhela un escritor, "ser popular", con sus poemas "para enamorar y para la lectura íntima".

En Uruguay, las reacciones han sido numerosas y extremadamente elogiosas para alguien que consideraba que no había sido profeta en su tierra.

El escritor Eduardo Galeano, que comentó que el dolor por la pérdida se expresa con silencio, consideró que Benedetti "estaba lleno de gentes. Y ahora continúa en todos sus muchos queridos querientes".

Para la escritora Mercedes Vigil, el fallecimiento del poeta supone la pérdida de "una pluma reveladora y valiente" y deja "un vacío irrecuperable".

Hortensia Campanella, autora de la biografía "Mario Benedetti. Un mito discretísimo", opinó que en este momento de tristeza hay que sentirse "contentos de que la obra de Benedetti llegó a su plenitud hace ya algún tiempo" y de que "tanta gente en el mundo puede admirarla y sentirse acompañada por sus versos y por sus palabras".

El ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000) consideró que Benedetti fue autor de una "literatura pura" con la que consiguió introducir como protagonista en la poesía al "hombre común".

La Casa de las Américas en La Habana rendirá mañana tributo a Benedetti, en la sala Che Guevara, "con una sesión especial de escritores, intelectuales en general y amigos", indicó la embajadora cubana en Uruguay, Mariaelena Ruiz Capote.

En la otra orilla del río de la Plata, la muerte de Benedetti también causó hondo pesar.

El secretario argentino de Cultura, José Nun, lo definió como "un gran escritor, multifacético y un defensor inclaudicable de los derechos humanos y de las causas nobles".

Leer un poema de Benedetti "es entrar en el mundo de uno mismo", dijo hoy el actor argentino Héctor Alterio, al destacar su "sencillez y originalidad".

El sacerdote trapense y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal recordó al poeta por su "inmensa popularidad", su sencillez y su humildad.

Al escritor Sergio Ramírez Mercado, también nicaragüense, lo que siempre le impresionó del autor de "Gracias por el fuego" fue la cantidad de jóvenes que asistían a sus recitales y que, incluso, coreaban sus versos. "Cumplió su meta: hacer algo por los demás", dijo.

El director de la Biblioteca Nacional de El Salvador, el escritor Manlio Argueta, dijo a Efe que el deceso de Benedetti es "una pérdida grande, porque su influencia en la poesía y en la narrativa no solo fue para su país, sino para el mundo de habla hispana".

El escritor panameño Enrique Jaramillo Levi alabó la "versatilidad" de Benedetti, por su capacidad de "cultivar todos los géneros literarios", y también su fecundidad. Escribió casi tantas obras como años vivió.

También lamentaron la muerte del autor uruguayo los Gobiernos de Colombia y Ecuador, que destacó que Benedetti "sigue vivo en sus textos y seguirá guiando, con sus libros, los caminos de varias generaciones".